Debilitado por el escándalo de corrupción que derivó en la detención de varios directivos de su entorno y a sólo cinco días de ser reelecto, el suizo Joseph Blatter anunció ayer que dejará ese cargo ni bien se convoque a un Congreso extraordinario del que emerja su sucesor.
“Sé que no tengo el apoyo de todos. No me pareció haber sido respaldado”, dijo sobre los días posteriores a su elección, al día siguiente de que saltara el escándalo por supuestos sobornos que mandó a prisión a más de media docena de directivos, entre ellos el expresidente de la Conmebol, Eugenio Figueredo, y por el cual hay tres empresarios argentinos prófugos. “Es por eso que voy a llamar un Congreso Extraordinario y en el que el nuevo presidente será elegido”, sostuvo Blatter en una sorpresivo anuncio hecho en Zurich.
Anunció que va a “seguir trabajando como presidente de la FIFA hasta que la nueva elección se desarrolle”. Como el próximo Congreso Ordinario de la FIFA será en México en mayo del año próximo, Blatter anunció que la entidad dará los pasos necesarios para convocar a un Congreso Extraordinario, donde confluirán las 209 federaciones afiliadas para elegir al nuevo presidente.
Cinco días atrás 73 de esos federaciones le votaron en contra al hasta hace poco todopoderoso presidente de FIFA, y se inclinaron por el otro candidato, el príncipe jordano Alí bin Hussein, entre ellos la delegación de AFA, pese al mandato de apoyar a Blatter.
Una de las repercusiones más importantes fue el apoyo a la decisión de Blatter por parte de los sponsors, que aportan 1.600 millones de dólares por año. Coca Cola y Adidas emitieron sendos comunicados avalando la salida del suizo, a quien habían cuestionado duramente tras saltar el escándalo. Mientras tanto, las opiniones del ambiente del fútbol mundial fueron diversas. “Una buena para el fútbol. Si yo fuese los organizadores del Mundial de Qatar, no dormiría bien esta noche”, disparó el presidente de la federación inglesa, Greg Dyker. Por su lado el presidente de la federación francesa, Noel Le Graet, aseveró que “Era el camino que había que tomar, y lo ha tomado. Es sorprendente teniendo en cuenta el plazo entre su elección y su dimisión”. A su vez, la ex estrella brasilera, Romario, puntualizó que “todos los gestores corruptos de las confederaciones, en todo el mundo, sentirán su caída como un tsunami. Es la mejor noticia de los últimos tiempos”.
