Unos cinco millones de ciudadanos están habilitados para participar hoy en la quinta votación general en cuatro años en Bolivia, en la que por primera vez en casi medio siglo un presidente en ejercicio, Evo Morales, buscará la reelección.
Morales buscará, con gran favoritismo, la renovación de su mandato presidencial para continuar durante el próximo quinquenio el "cambio" indigenista y socialista que inició hace cuatro años.
Las encuestas pronosticaban que el gobernante del empobrecido país altiplánico, pieza clave de la alianza regional izquierdista y "anti imperialista" liderada por el venezolano Hugo Chávez, sería reelegido fácilmente y ganaría además el control legislativo.
Pero el principal aspirante opositor, Manfred Reyes Villa, auguraba que forzaría una segunda vuelta en febrero de 2010. Ello se produciría si, al contrario de los pronósticos, el ganador de hoy no obtiene mayoría absoluta de votos o al menos 40 por ciento y una ventaja de 10 puntos porcentuales.
Simultáneamente a las elecciones del presidente, vicepresidente y legisladores, habrá referendos de autonomía en cinco de los nueve departamentos.
