El nuevo avión de la Presidencia de Bolivia, un Falcon Dassault 900 EX Easy, de fabricación francesa, llegó en las últimas horas a Bolivia después que técnicos galos capacitaron a un equipo técnico de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB).
Según el ministro de la Presidencia, Oscar Coca, la aeronave, de última generación, reemplazará a la obsoleta nave presidencial de 1975. El avión ejecutivo, de tres motores, tiene 8.300 kilómetros de autonomía de vuelo y fue adquirido en 38,7 millones de dólares, una cifra que la oposición cuestionó.
Coca explicó que cuatro pilotos y cuatro técnicos fueron entrenados en París para tripular el Falcon, perfecto para las condiciones técnico-operativas en altura, sobre 15 mil metros. La actual aeronave presidencial, que llegó el viernes por la noche a Bolivia, requiere frecuentes mantenimientos por los 35 años de uso y en muchas ocasiones estuvo parado por falta de repuestos.
El 2 de abril último, el gobierno central aprobó un decreto supremo que autorizó esta compra en 38,7 millones de dólares, y una partida adicional para cubrir los gastos de importación para reemplazar al Sabre Liner NA-265 FAB-001, que fue adquirido por el Estado hace 35 años y que sufrió varios percances técnicos.
La nueva aeronave -que incluye ordenadores multimedia, fax, teléfono, enlace de datos digitales, fotocopiadoras, video y mesas de conferencias- puede transportar hasta 19 pasajeros.
