Según el sarajevita Centro de Investigación y Documentación, 98.000 personas perdieron la vida en el conflicto bosnio entre 1992 y 1995 y, de esas víctimas, el 55 por ciento era musulmán, el 35 por ciento serbio y el resto croata y de otros grupos étnicos.

Según declaró a la agencia de noticias Efe el director de cine bosnio Dino Mustafic hubo ‘feroces’ asesinatos. de ‘decenas de miles de civiles en sus casas, viviendas, escuelas, fábricas’.

Siguiendo el ejemplo de Croacia y Eslovenia, Bosnia proclamó su independencia de la federación socialista de Yugoslavia en un referéndum en marzo de 1992, tras lo que estalló una sangrienta guerra entre musulmanes, serbios y croatas, que duró tres años y medio (1992-1995). El inicio oficial fue el 6 de abril de 1992, cuando la Unión Europea (UE) reconoció la independencia de Bosnia.

En Srebrenica, más de 7.000 varones musulmanes fueron asesinados después de que las tropas serbobosnias, bajo el mando del general Ratko Mladic, conquistaran ese enclave oriental de Bosnia en julio de 1995, pocos meses antes del fin de la guerra.

Mladic y el ex líder político serbobosnio Radovan Karadzic están siendo juzgados ante el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), en La Haya, por genocidio debido a la matanza de Srebrenica. Otros altos mandos serbobosnios han sido condenados por genocidio en Srebrenica.

Karadzic y Mladic son considerados también responsables del cerco de Sarajevo, ciudad que fue atacada por primera vez el 2 de mayo de 1992. Casi 11.000 personas murieron en los tres años y medio de asedio de la capital bosnia, que quedó devastada.

Los casos de violaciones y abusos sexuales fueron también numerosos durante la guerra de Bosnia. Durante la guerra, se crearon campos de concentración, donde fueron torturadas y asesinadas miles de personas.

Muy pobre

El director de teatro sarajevita Haris Pasovic señaló que después de la muerte, en 1980, del líder comunista yugoslavo Josip Broz Tito, se intensificaron los procesos nacionalistas en Yugoslavia.

20 años después, la situación se ha complicado. Bosnia, uno de los países más pobres de Europa, tiene un 40 por ciento de desempleo. Es una nación fracturada por líneas étnicas. Los dos entes autónomos que forman el país -el común de musulmanes y croatas, y el serbio- así como los tres pueblos, funcionan por su cuenta. Las instituciones centrales, las comunes de los tres pueblos, representan un conjunto de intereses que casi nunca coinciden, con una clara falta de cooperación que permita un funcionamiento eficaz del Estado compartido.

Para el futuro, el lema formal de las principales estructuras políticas es avanzar para ingresar en la UE. No obstante, desde hace más de cuatro años, entre los políticos musulmanes, serbios y croatas no hay consenso sobre las reformas para un funcionamiento consolidado de las instituciones centrales.