El ministro de Economía, Amado Boudou, salió ayer al cruce de las versiones que lo sitúan con un pie afuera del Gobierno y negó una eventual renuncia a su cargo tras la muerte del ex presidente, Néstor Kirchner.

Al disertar en el Primer Congreso Internacional de Control Gubernamental organizado por la Sindicatura General de la Nación (Sigen), Boudou también destacó que "el control del Estado no debe convertirse en una herramienta para el no hacer, sino para mejorar el hacer". Por otra parte, y al ser consultado acerca de las versiones que en los últimos días mencionaban la posibilidad de su desplazamiento del Gobierno, el jefe de la cartera económica se limitó a responder: "Pregúntenle a los periodistas que escribieron esas cosas".

El titular del Palacio de Hacienda vaticinó también que el 2011 será también un año de crecimiento de la economía y atribuyó eso al mantenimiento de los superávits fiscal y comercial, al aumento de las reservas del Banco Central, entre otras cosas. "Las cuentas ordenadas nos permitió sortear la crisis del año pasado y un fuerte crecimiento durante este año y, además, ya nos pone a las puertas de un 2011, que va a ser un año de consolidación y crecimiento para la Argentina", sostuvo Boudou.

Consultado acerca de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner y cómo esto podría afectar a la Argentina, el ministro señaló que "en lo personal, la noticia me generó mucho, mucho dolor". Respecto de cómo puede impactar en la Argentina, respondió que "vimos cómo afectó al país, con las muestras de cariño y afecto que se sucedieron" a lo largo de las exequias del ex mandatario. En lo que hace al presupuesto y su tratamiento en el Parlamento, el ministro sostuvo que "el presupuesto no es ni más ni menos que nuestro programa de gobierno".