La economía de Brasil creció 0,6 por ciento en el tercer trimestre en comparación con el trimestre anterior, y los rubros que más aumentaron en su actividad fueron la agricultura y la industria, adelantó ayer una fuente oficial.

El crecimiento del 0,6 por ciento sorprendió a las autoridades, debido a que la crisis internacional se extendió de la industria al sector servicios. El dato del Producto Bruto Interno (PBI) del tercer trimestre se quedó en la mitad del 1,2 por ciento que había pronosticado hace una semana el ministro de Hacienda, Guido Mantega, que ayer expresó su ‘sorpresa‘ por los pésimos resultados del sector bancario y el bajo nivel de gasto realizado por las administraciones públicas.

El resultado más preocupante fue la caída del 1,3 por ciento del segmento de servicios financieros, lo que contribuyó al estancamiento del conjunto del sector servicios.

Mantega afirmó que el resultado del sector bancario ‘no es nada serio‘ porque se debió a un descenso en el volumen de concesión de créditos. En los últimos meses el Gobierno ha presionado a los bancos para que disminuyan sus tasas bancarias lo que, sumado al descenso de los tipos de interés, ha reducido la rentabilidad que los bancos obtienen por prestar dinero.

El descenso de los créditos también va en línea con el aumento de la tasa de morosidad, que ha llegado al 5,9 por ciento, y a la caída del ahorro hasta el 15,6 por ciento del PBI, muestra de que las familias están cada vez más cortas de efectivo.