El seleccionador de Paraguay, Gerardo Martino, admitió ayer que su equipo pasó a las semifinales de la Copa América con un buen porcentual "de c…", e inclusive reconoció que "Brasil mereció ganar".
"En cuanto a gustos, jugamos un partido diferente al que queríamos jugar. Sería bárbaro decir que lo planteamos así, pero un porcentaje grande hubo de corazón, hubo un buen porcentaje del arquero (Justo Villar) y, si se puede decir, tuvimos c…", dijo un sincero Martino, en la conferencia de prensa posterior al triunfo por 2-0 en el desempate desde el punto del penal, tras la paridad sin goles al cabo de los 90 minutos regulares y la media hora de alargue.
Martino resaltó que ni bien terminó el desempate en el Estadio Ciudad de La Plata lo primero que pensó fue en abrazar a Villar, ya que el guardavalla fue clave durante el juego y también en la definición desde el punto del penal, porque le atajó un remate a Thiago Silva.
"Lo primero que pensé fue en abrazar a Justo, es la primera vez que lo hago, porque normalmente ni bien termina el juego me voy derecho a los vestuarios", aclaró el director técnico.
Claro que Paraguay también tuvo aspectos positivos y Martino los reflejó sin exageración en su contacto con la prensa: "Lejos estuvimos de jugar el partido que queríamos, pero el equipo dejó todo y en el suplementario tuvimos cierto orden. Cubrimos medianamente un segundo objetivo que era llegar a la segunda semana y ahora tenemos que evitar jugar el sábado para llegar al domingo (por el título)".
El Tata además salió en defensa de su colega brasileño, Mano Menezes. "Brasil debería haber ganado, sacamos dos pelotas en la línea. Brasil tendría que haber pasado hasta en los noventa minutos. No se puede analizar el proceso de Mano por este partido. Brasil jugó bien y mereció ganar", subrayó el rosarino, como para ser plenamente justo.
