El embajador argentino en Rusia, el sanjuanino Leopoldo Alfredo Bravo, sigue internado en una clínica privada de Buenos Aires donde está siendo sometido a estudios por una "patología pulmonar", según dijo ayer su esposa Laura Adamoli en contacto con DIARIO DE CUYO.
Esos estudios estarán concluidos el martes, cuando recién se podrá saber el origen de su enfermedad. Por ahora no habrá intervención quirúrgica.
El diplomático regresó el domingo a nuestro país por consejo de una médica rusa que lo había atendido en aquel país.
