Corrieron ayer varias versiones sobre la salud del sanjuanino Leopoldo Alfredo Bravo, que cumple funciones como embajador argentino en Rusia y que ayer llegó sorpresivamente a Buenos Aires para hacerse un estudio médico. Según informaron desde la familia del diplomático, es por la aparición de una mancha en un pulmón que generó dudas. Según las fuentes, Bravo (48) siempre gozó de buena salud, pero por un par de picos de presión se hizo atender en Moscú, lo que originó varios chequeos generales. De estos últimos salió en una placa radiográfica una mancha en un pulmón, que una médica rusa le dijo al sanjuanino que podía ser secuela de alguna enfermedad previa. Igual, la profesional le sugería que si quería sacarse la duda con sus médicos de cabecera, en su país, que lo hiciera, por eso llegó ayer a Capital Federal. En la familia no explicitaron de qué se trataban las prácticas pero el presidente del PB, Edgardo Sancassani, aseguró que sería sometido al quirófano. No descartan que venga a San Juan porque se quedará al menos unos días.