Fundación muy joven y dedicada a la solidaridad; nació en el 2010 y concretó formalmente recién en abril de este año. Tiene un espectro muy amplio en lo participativo con un marco espiritual cristiano en su labor de apostolado bajo el lema "rezando y obrando". El asesor nacional es un jesuita dado que los principios que guían esta fundación que cuenta con filiales en todo el país, es la justicia, equidad, solidaridad y respeto a la persona humana bajo las enseñanzas de Jesús y la espiritualidad ignaciana de la Compañía de Jesús. Sus actividades incluyen el facilitar, promover y apoyar toda iniciativa que conduzca a mejorar las condiciones de vida a través de retiros espirituales, escuelas de formación y liderazgo, acompañamiento terapéutico de adicciones, centros de oficios para jóvenes y adultos y acompañamiento de pacientes infantiles oncológicos. Su mayor desafío hoy, es la construcción de una casa para retiros y un centro de formación. Para despedir el año y al mismo tiempo informar de su labor, sus integrantes organizaron un brindis en "El Salto", con su anfitriona, Ruthie Goransky de Corsunsky, que sirvió en la ocasión un pernil de cerdo con variedad de salsas y los invitados gozaron además, de un show musical.