Luego de 18 años, Miguel Angel Brindisi volverá a dirigir a Independiente. Se hará cargo desde hoy para intentar el difícil objetivo de salar al Rojo del temido descenso. Por la tarde, el ex volante se había bajado de la carrera por suceder al Tolo, aunque luego de reunirse en la noche con el presidente, Javier Cantero, dio marcha atrás y aceptó la propuesta de un contrato de dos años.
“Estoy en otra etapa de mi vida e incluso apuntando a esperar ofertas del exterior”, contó Brindisi ayer por la tarde, cuando parecía descartado su regreso al club de Avellaneda. Aunque según se conoció a última hora, luego vino una reunión con Cantero y algunos llamados importantes que recibió Miguelito, para cambiar de opinión y dar el sí.
En su anterior ciclo en el club lo sacó campeón del certamen local en 1994 y también de la ya desaparecida Supercopa. Su última experiencia dirigiendo fue hace un par de años en Huracán y ahora, con 62 años, encara su misión más complicada.
Debutará ante Rafaela, el próximo domingo, en un choque vital por tratarse de un rival directo.
En la jornada de ayer, antes de la llegada de Brindisi, se produjeron diversos revés para tomar la conducción del equipo. El candidato principal era el uruguayo, Jorge Fossatti, quien finalmente se bajó debido a “falta de tiempo para conocer el plantel. No me gusta agarrar un equipo a las apuradas. Agradezco pero siento que no es mi momento”.
Otro que perdió terreno fue Enzo Trossero, quien se mostró molesto porque Cantero no lo llamó para sondearlo, sino que lo hizo otro dirigente. “Hubo algunas actitudes que no me gustaron y por eso decidí autoexcluirme. Merezco mayor respeto por todo lo que le di a Independiente”, tiró.
