El "Enano" fue crucial el viernes en la victoria de River frente a Vélez por 2-1 y de esta manera los fantasmas parecen ir esfumándose. Su primer gol tras el regreso estuvo dedicado a sus amigos fallecidos en el accidente.

Diego Buonanotte nunca imaginó que aquel 13 de diciembre se convertiría en un antes y un después en su vida. Y seguramente aquella noche habrá estado presente en su memoria este viernes, cuando un gol suyo en su segundo partido tras su regreso le iba a devolver la sonrisa a River.

Fue una noche especial. A los 36′ del complemento, Cristian Villagra llegó al fondo sobre la izquierda, envió un centro que controló con gran jerarquía Bounanotte, a pesar de la marca del uruguayo Pablo Lima, y resolvió en forma esquinada.

Luego llegaría el festejo, un desahogo a tanto dolor. Salió disparado, con una sonrisa enorme en su rostro, y a cada paso sus compañeros mostraban la misma alegría. También besó el tatuaje de sus tres amigos, con quienes seguramente se abrazó en un encuentro imaginario, en un festejo interminable.

"Lo voy a festejar con mi familia y se lo dedico a mis amigos que ya no están. Especialmente lo quiero compartir con la familia de ellos", enfatizó Buonanotte tras el triunfo del ascendente River de Ángel Cappa, por la antepenúltima fecha del torneo Clausura. "Este es uno de los goles que más grité por lo de mis amigos y por lo difícil que fue este partido", subrayó el joven crack riverplatense.

Los referentes del plantel de River, como Ariel Ortega y Matías Almeyda, también se llevaron los agradecimientos del Enano "porque estuvieron en todo momento, son importantes para el equipo y lo fueron conmigo".

Sobre el triunfo ante los dirigidos por Ricardo Gareca, el santafesino sostuvo que "es una alegría muy grande, de los mejores partidos de River", por lo que sintetizó los tres puntos como algo "redondo".