Mientras sigue la moral baja en el plantel de River Plate, luego de la derrota ante Lanús que significó la tercer caída consecutiva, ayer Diego Buonanotte volvió a hacer fútbol después del accidente de fin del año pasado donde fallecieron tres amigos, algo que ayudó para levantar el ánimo del plantel y el volante incluso podría llegar a jugar algún partido antes del fin de este certamen. La otra novedad fue que Leonardo Astrada tomó la decisión de que Ariel Ortega concentre para el partido de River frente a Newell’s de mañana, algo que se confirmará hoy, después del entrenamiento.
La buena noticia del día fue ver ayer a Diego Buonanotte, quien participó de una práctica de fútbol en espacio reducido por primera vez después del accidente que sufrió en el verano. El viernes pasado Buonanotte ya había realizado algunos trabajos livianos con pelota y durante el entrenamiento de ayer, el volante participó de la práctica de fútbol reducido.
Después de la caída frente a Lanús, el reencuentro entre el cuerpo técnico y los jugadores no tuvo una extensa charla.
"No hay mucho más para decir, son esa clase de derrotas en las que la bronca dura mucho más que uno o dos partidos. Hay que levantar", dijo Astrada después de la caída en el superclásico en una postura que mantiene hasta el día de hoy.
En cuanto al equipo que recibirá a Newell’s una vez más quedaron descartados Oscar Ahumada, con una sinovitis en el tobillo derecho, y Marcelo Gallardo, quien padece una distensión en los isquiotibiales de la pierna izquierda.
Ortega
"Ariel seguramente va a estar en la próxima concentración porque lo veo mejor", anticipó el entrenador Astrada después de la derrota del último fin de semana frente a Lanús, en el primer encuentro de una serie de tres en siete días.
Astrada dispuso la semana pasada una práctica de fútbol en la que incluyó a Ortega entre los titulares, sin embargo lo marginó del partido ante los dirigidos por Luis Zubeldía "porque no era el momento".
La situación del jujeño cambió de una semana a otra para el cuerpo técnico de River, algo que para algunos dirigentes tiene más que ver con las derrotas que con cuestiones futbolísticas.
