Un joven remisero que salió a bailar en auto con sus dos amigos (un agente de policía y un penitenciario), tuvo un peligroso encuentro ayer en la madrugada con un presunto proxeneta en un cruce de calles de Capital. El sujeto lo dejó grave al dañarle el hígado, la vesícula y un intestino clavándole un cuchillo, que sus propios amigos debieron sacarle antes de que la víctima llegara manejando su auto hasta el hospital. Según la Policía y Américo Ávila, padre del herido, los tres amigos habían ido a buscar prostitutas. La víctima bajó del rodado, pero algo pasó en el medio y se puso a discutir con ese sujeto al que conoce. Lo concreto es que el agresor sacó un cuchillo tipo carnicero y se lo enterró en el costado derecho del abdomen al remisero dejándolo gravemente herido. Tras el ataque, el sujeto escapó y la víctima manejó hasta el Hospital Rawson, donde quedó internado en terapia intermedia después de ser operado. La víctima fue Carlos Ávila (33), que vive en Villa San Martín, Albardón. Según su padre, ayer a la 1 el joven le pidió el Renault 19 para salir a bailar a un boliche de Trinidad, Capital. Entonces buscó a sus amigos, se divirtieron y, alrededor de las 5.15, enfilaron hacia calles Santa Fe y Caseros, en Capital.
Todo indica que los amigos fueron hasta esa esquina a buscar unas prostitutas, explicaron. Ávila descendió del vehículo y los otros dos muchachos se quedaron esperándolo en el coche.
La versión del padre y de la Policía señala que el remisero caminó hacia las chicas y ahí apareció el sujeto que finalmente lo acuchilló. “Al muchacho ese lo conocemos porque también vive en Albardón. Anda metido en problemas. Mi hijo tiene suerte de estar vivo; lo podrían haber matado”, dijo Américo.
