Estados Unidos, 8 de octubre.- Si el Senado aprueba la propuesta, que en la Cámara de Representantes fue avalada por 281 votos a favor (y 146 en contra), en su mayoría republicanos, los fiscales federales podrán por primera vez intervenir en casos de violencia perpetrada hacia los homosexuales, aunque también por móviles de género, identidad de género o discapacidades, informó la agencia de noticias ANSA.
Durante más de una década, grupos defensores de los derechos civiles y sus aliados demócratas intentaron expandir los efectos de la ley de delitos por motivación racial.
"Es un día muy emocionante para nosotros aquí en el Capitolio", dijo la demócrata Nancy Pelosi, presidenta de la cámara baja, quien señaló que legislación de este tipo era algo que ella quería hacer desde que accedió al Congreso hace 22 años, al igual que el senador demócrata Edward Kennedy, quien murió el mes pasado.
La medida fue añadida a un proyecto de ley de defensa que todavía debe aprobarse y del cual el presidente norteamericano, Barack Obama, es un fuerte partidario, aunque este fue el motivo por el que muchos republicanos votaron en contra.
"Esta es una política social radical que está siendo colocada en el proyecto de ley de autorización de defensa, a la espalda de nuestros soldados, porque probablemente no alcanzaría aprobación si fuera presentada sola", dijo John Boehner, líder republicano de la cámara baja.
Los republicanos no quedaron convencidos por los cambios de última hora en la propuesta para reforzar la protección a la libertad de expresión y la asociación religiosa: consideran que los sacerdotes que dijeran lo que piensan sobre la homosexualidad podrían ser encarcelados si sus sermones eran vinculados con actos de violencia posteriores perpetrados contra gays.
Por su parte, los partidarios del proyecto de ley dijeron en defensa de éste que tan sólo los actos en los que alguien resulte herido serían penalizados, y que ningún sacerdote sería acusado penalmente por expresar su visión sobre la homosexualidad.
La ley de delitos con móviles racistas aprobada después del asesinato de Martin Luther King Jr. en 1968 definió los crímenes de este tipo como aquellos llevados a cabo por motivos de raza, color, religión u nacionalidad.
La expansión de la legislación incluiría los delitos llevados a cabo por móviles de género, orientación sexual, identidad de género o discapacidades.
