Para demostrar que el derrame de solución cianurada de la mina Veladero, en Iglesia, no afectó la producción agrícola de Jáchal, el Gobierno provincial y el municipio le encargaron a un instituto de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) que analice muestras para establecer si se encuentran dentro de los parámetros del Código Alimentario Argentino. Tanto en el Ministerio de Producción como en la comuna están seguros de que los cultivos de tomate y cebolla y las plantaciones de olivos y membrillo, por ejemplo, se encuentran sanas, pero quieren llevar tranquilidad a los productores a través de un estudio científico para, en definitiva, tener a mano y exhibir los resultados ante cualquier rumor o problema que surja sobre la calidad de los productos jachalleros.
La movida apunta a despejar cualquier tipo de duda sobre la sanidad de los distintos productos del departamento norteño. Es que luego de que se produjera la fuga del químico de la mina Veladero, el pasado 13 de septiembre, surgieron declaraciones y rumores que pusieron en alerta al sector (ver recuadro). El problema radica en que con la excusa del derrame, ciertos grupos de compradores y comerciantes se nieguen a adquirir los productos o busquen bajar los precios de manera especulativa. “Buscamos fortalecer la comercialización y brindar garantías”, remarcó el intendente Jorge Barifusa.
Por eso, “el objetivo es defender la producción jachallera”, resaltó el ministro provincial del área, Marcelo Alós. Con esa meta, el jueves se reunieron en el distrito norteño el titular de la cartera productiva, el intendente Barifusa y su equipo, unos 80 productores, nucleados en 2 asociaciones, cooperativas e independientes, y representantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y referentes del Instituto de Química de la Facultad de Ingeniería de la UNSJ para delinear la estrategia.
En el encuentro se definió que el organismo universitario realizará, hasta fin de año, 11 análisis sobre la presencia de metales pesados en productos que deberán seleccionar los chacareros jachalleros. A través de un convenio con el municipio, el Instituto de Química viene realizando estudios desde hace 3 años sobre muestras de tomates, cebollas, aceitunas, aceite de oliva, membrillo, pasta de membrillo, miel y leche de cabra, explicó Barifusa. Con el nuevo estudio, además puede incorporarse la actividad semillera que ha crecido en el departamento. El trabajo comenzó justamente para verificar si la actividad minera impactaba en la agricultura y de qué manera lo hacía, pero los cerca de 45 análisis realizados arrojaron que los alimentos se encuentran dentro de los estándares del Código Alimentario Argentino (CAA), señaló Cristian Romero, de la comuna jachallera.
Tanto Alós como Barifusa remarcaron que con esos resultados previos, ya se cuenta con una especie de línea base, es decir, con ciertas características de los productos para compararlas con los valores que se obtengan de los 11 análisis que se harán tras el incidente en Veladero. La explicación se debe a la polémica que se generó por un informe de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), que en los análisis que realizó tras el derrame, comparó los metales hallados en las aguas de ríos iglesianos y jachalleros con los valores que establecen el CAA, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la ley de residuos peligrosos para el consumo humano. En el Gobierno calificaron el informe de tendencioso, ya que explicaron que el cotejo tendría que haberse hecho con los índices de metales que históricamente se han detectado en los ríos, los cuales son similares a los que encontró el laboratorio de la casa de altos estudios mendocino. Además, señalaron que nadie toma agua de río sino que tiene que pasar por un proceso de potabilización.
Con respecto al área productiva, el ministro señaló que firmarán un convenio para que el instituto universitario siga realizando análisis el año que viene y que está a disposición el Instituto Tecnológico del Gobierno para los estudios que hagan falta. Alós también remarcó la importancia de la presencia durante el encuentro con los productores del director Regional Cuyo del Senasa, Carlos Lehmacher, dado que el organismo es el encargado del control sanitario de los alimentos y que se comprometió a colaborar con el tema, al igual que Diego Allende, del INTA.
