Los números gobiernan al mundo y hay números y números. Están aquellos que se modifican a “gusto y piacere” como ocurre con algunos oficiales, como los del INDEC, pero hay otros que son inmodificables y que dependen exclusivamente de quienes deben sumarlos. Es el caso de los promedios del descenso que penden como la espada de Damocles sobre la cabeza de los equipos que tratan de mantenerse en las distintas divisiones del fútbol argentino.
San Martín, actualmente en zona de Promoción, pugna por salvarse de todo (descenso directo y partidos de Promoción) aprovechando el viento a favor que tiene desde el arribo a la conducción técnica de Facundo Sava. Para ello debe sumar nueve unidades y llegar a las 50 ideales que lo llevarían un promedio de 1,316, cifra que obligaría a San Lorenzo, su inmediato perseguidor a sacar 16 de los 18 puntos que quedan por disputarse. Con ese puntaje el Verdinegro habría casi condenado a Tigre (tendría que ganar los nueve partidos) y demás esta decir que apisonaría la lápida sobre Olimpo, al que si San Martín saca cuatro puntos más (llega a 45) promediaría 1,184 una cifra inalcanzable para los bahienses que ganando los 18 puntos en juego llegarían sólo a 1,171.
En la infografía que ilustra esta página puede seguirse paso a paso, minuciosamente, que ocurrirá con los puntos que vayan sumando los clubes acuciados por el fantasma de perder la categoría que supone perder cotización en el aspecto deportivo y, fundamentalmente, en el económico.
Analizando con detenimiento la tabla uno puede darse cuenta que si los sanjuaninos llegan a 50 unidades, Banfield, que ahora está encima suyo en la lucha necesitaría sumar 10 unidades.
De no conseguir los nueve puntos (para llegar a 50), a San Martín le juegan a favor los números a partir de la suma de siete unidades. Tomando a San Lorenzo (su inmediato perseguidor). Si los sanjuaninos y los Gauchos de Boedo suman seis puntos quedan iguales en promedio (1,236). Ahora bien, si San Martín llega a 48 puntos, sumando siete, su promedio asciende a 1,263. Cifra a la que San Lorenzo, para igualarla, está obligado a sacar dos unidades más (9). De más esta decir que si San Martín logra 8 puntos y llega a 1,289 a San Lorenzo le harían falta 12 unidades para forzar un desempate mano a mano.
Otro tema que incide en la lucha por la permanencia es meritar la calidad de los rivales que le quedan a cada uno. Todos, en similar medida, tienen fixtures complicados porque juegan con equipos que están disputando el título o que pugnan por quedarse. El más aliviado parece ser Unión, que tiene en Lanús, Estudiantes e Independiente, rivales sin mayores aspiraciones y sin tantas urgencias.
Al equipo que dirige técnicamente Sava le quedan en calidad de local los encuentros con Arsenal (siempre molesto), Olimpo (que podría venir ya descendido) y Newell’s (que está peleando el torneo) y como visitante le restan partidos con tres rivales directos en la misión de quedarse en Primera: All Boys, Unión y San Lorenzo.
Siempre, pero ahora más que nunca, cada punto vale oro. Lo bueno es que San Martín tiene en sus manos la alternativa de encontrar pepitas en el desierto.
