A tres días y horas de la creación de un grupo especial en la policía para ocuparse de la investigación del resonante robo de 509.450 pesos de la distribuidora de bebidas "Arturo Zorrilla Martínez S.R.L." perpetrado el 25 de abril pasado en Trinidad, Capital, ya hay un sospechoso tras las rejas. Y el secuestro de algunos objetos que, de ahora en más, se evaluarán para determinar si son o no pruebas de su presunta vinculación a la banda de asaltantes que redujo a 25 personas antes de huir con un suculento botín, dijeron fuentes policiales.

Los elementos que policías de la seccional 2da. al mando del comisario inspector Rubén Marinero secuestraron en la casa del sospechoso Andrés Fontela (57) en San Lorenzo 1582 Oeste, en el barrio Del Carmen, Capital, son una pistola marca Tala calibre 22 con cuatro cartuchos; un revólver calibre 32 largo marca Jaguar con 6 cartuchos; 157 cartuchos calibre 22 largo, una billetera, 1.700 dólares, 700 pesos, una caja fuerte (de 40cm. por 30cm.) en la que encontraron tickets y otros documentos; y dos teléfonos celulares, precisaron.

Tal como anticipó este diario, el viernes pasado el jefe de Policía, Miguel González, convocó a los jefes de las seccionales 2da., 3ra. y de la sección Robos y Hurtos, para investigar intensivamente un caso en el que no habían pistas firmes un mes después de perpetrado y en el que incluso se hicieron contactos con la SIDE (Secretaría de Inteligencia de Estado) para llegar hasta los delincuentes.

Cuando el grupo se armó, los pesquisas ya tenían algunos datos que convencieron al juez Leopoldo Zavalla Pringles de ordenar tres allanamientos simultáneos a partir de las 5 de ayer. Esta vez, policías de las seccionales 2da. y 3ra. se distribuyeron para hacer allanamientos en los barrios Los Andes y Círculo Policial, ambos en Chimbas. Y también en el barrio Del Carmen, donde actuaron los efectivos de calle encabezados por el oficia Servant y el cabo Cárpena.

Cuando los investigadores llegaron, el sospechoso dormía, dijeron en la policía. Ahora, la investigación atravesará su más duro examen pues se deberá establecer si las armas fueron las usadas en el asalto; si los dólares fueron comprados con parte del botín; o si hubo o no movimientos bancarios o compras importantes posteriores al asalto, precisaron en la policía.