Según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en abril, las ventas de los comercios minoristas cayeron el 13,3%, con respecto a igual mes del año pasado. Este es el octavo mes consecutivo de retracción en el sector. Así, las ventas minoristas acumulan en el primer cuatrimestre del año un descenso de 13,7 por ciento interanual.
La entidad enfatizó que la fuerte caída mensual se produce "a pesar que se está comparando contra un mes malo, como fue abril de 2008, cuando la crisis del campo provocó una parálisis en el consumo". Asimismo, desde CAME evaluaron que "el consumo no encuentra base para revertir la tendencia negativa que se inició en marzo del año pasado con la crisis del campo".
El deterioro en las ventas se registró en todos los rubros, excepto "Farmacias", y en nueve sectores, las bajas superaron al 15 por ciento.
El informe destacó que "la dispersión de pronósticos políticos y económicos continúa incentivando el ahorro en detrimento del consumo, y el público no quiere endeudarse y sigue gastando lo necesario".
En el caso del rubro Electrodomésticos, que marcó el boom de consumo del ciclo de crecimiento 2003-2007, finalizó abril con una caída de 14,7% interanual, "sin mostrar reacción frente a las ofertas y planes del mercado".
Además indicó que el calor -que se extendió mucho más de lo esperado-, perjudicó muy fuerte la venta de todos los rubros dependientes de la temporada como calzados, indumentaria y marroquinería.
Las bajas de abril estuvieron encabezadas por los sectores de Joyerías (22,6%); Calzado (22,2%), e Inmobiliaria(20%).
El único rubro que logró escapar a la tendencia declinante de la demanda fueron el de Farmacias que se mantuvo estable en relación a abril de 2008, impulsado por la venta de antigripales que evidenció "un verdadero boom de pedidos".
Al respecto, se puntualizó que "entre el dengue que empujó la venta de repelentes, y la gripe porcina que empujó la demanda de antigripales, los comercios lograron mantener las cantidades vendidas en los mismos niveles del año pasado". CAME remarcó que para los próximos meses, las expectativas de los empresarios "no son buenas".
"Se estima que hasta el 28 de junio la situación del mercado no cambiará y la incertidumbre marcará el pulso del consumo" señaló, y advirtió que "la rentabilidad está en franco deterioro, muchas empresas ya trabajan a pérdida y los recursos para hacer frente a esta parálisis, se van agotando".
