El departamento Calingasta ya tiene la empacadora de ajos y ahora va tras la cámara de frío, una herramienta clave para el sector. El municipio tiene el proyecto listo, el lugar y está esperando que el Ministerio de la Producción le gire los 1,8 millones de pesos (fondos gestionados por la provincia ante el Ministerio de Agricultura de la Nación) que demandará la construcción de la obra civil -el galpón- y la instalación de los equipos. En las próximas semanas realizará el concurso de precios y buscan que antes de fin de año se pueda poner en marcha.
Este distrito es el principal polo sanjuanino en el cultivo de ajo blanco, con 350 hectáreas sembradas (superficie actual, aunque supo tener años atrás unas 550 hectáreas) y que tiene como principal destino la exportación, pero que en las últimas campañas ha sido muy castigado debido a que perdió competitividad, en buena parte porque sus productores tienen poco margen para negociar una vez que arrancan las cabezas de ajo.
“Lo que se busca con esto es que el ajero calingastino no tenga que vender apurado porque no tiene la forma de aguantar el ajo. Ahora seguramente lo podrá vender a contra estación y sacar un mejor rédito”, graficó el intendente Robert Garcés. La cámara de frío estará en el mismo terreno de Barreal donde está emplazada la empacadora -en la parte Sur del mismo predio- y podrá estibar unos 180.000 kilos, es decir casi un 60% de la producción de todo el departamento en una campaña buena.
También con el dinero está prevista la compra de cajones de madera y de bins (son contenedores más grandes, ya sea de plástico o madera). En cuanto al manejo, la cámara estará gerenciada por un cooperativa (a modo de concesión, como ocurre con la que se construyó en el departamento Pocito) que aglutina al sector mayoritario de productores y son quienes tendrán la chance de hacer usufructo de la obra y también la responsabilidad de afrontar los gastos, principalmente los de energía. “En la medida que se administre bien la cámara, los productores van a poder tener una herramienta concreta para pelear un mejor precio. El Estado se la construye y se las da, esto creo que es una intervención positiva para un sector muy importante de nuestra economía”, explicó Horacio Rubilar, a cargo del área de Producción de Calingasta.
