Con cuatro muertes, Argentina se convirtió ayer en el país con más decesos por gripe A en Latinoamérica, detrás de México al reportarse ayer otras tres víctimas fatales por influenza AH1N1, luego que la noche del domingo una beba de tres meses se convirtiera en la primera.
Estos decesos, en Buenos Aires y La Plata y la estampida de contagios -que ayer sumó otros 138 casos- aceleró un cambio de estrategia en el combate de la gripe A. A partir de ahora la atención epidemiológica se focalizará en los grupos de riesgo, no se recurrirá al cierre de escuelas en el área metropolitana y podrían suspenderse los viajes de egresados a pedido de un grupo de expertos del Comité de Crisis.
La gripe A causó ayer tres nuevas víctimas fatales, una niña de 10 que estaba internada con un cuadro años que estaba internada por un cuadro de meningitis en una clínica privada porteña y otros dos habitantes de la provincia, entre ellos un empresario de 28 años. Este joven estaba internado en el Hospital Rossi, de La Plata, y hace una década había recibido un trasplante de médula ósea lo que lo convertía en un paciente inmunodeprimido, y otra persona sobre la que no fueron informados datos personales.
"Cuando una persona se trasplanta hay que deprimir el sistema de defensas, por lo que es más vulnerable a agentes que puedan causar enfermedades", explicó el ministro de Salud de Buenos Aires, Claudio Zin.
El gobierno nacional, además, detalló que 12 pacientes afectados por la enfermedad se encuentran internados en terapia intensiva, tres en sala general "con buena evolución" y cuatro recibieron el alta médica.
En total, la cifra de infectados alcanzó ayer a 871.
El comité de seguimiento sanitario de gripe A de Buenos Aires informó que en el área metropolitana, que abarca la Capital Federal y hasta el tercer cordón de población bonaerense inclusive, actuarán sin buscar caso por caso y, si una persona no es considerada población de riesgo, no va a requerir tratamiento.
"El virus ya está circulando por el territorio, por eso vamos a actuar sin buscar caso por caso y, si no es población de riesgo, no va a requerir tratamiento", afirmó Claudio Zin.
"Mientras tenga más de 38 grados de fiebre, tos y dolor de garganta o muscular, debe ser considerado que tiene una Influenza", precisó Jorge San Juan, responsable epidemiológico de la provincia.
Con esos síntomas "puede ser gripe A o estacional, pero si ese paciente, sea niño o adulto, tiene algún factor de riesgo, o es mayor de 65 años, o menor de 2, cualquier sistema de salud va a tener prioridad de asistirlo porque son los que tienen más riesgo", explicó San Juan.
Según la OMS, hay 39.031 casos positivos de gripe A en 79 países y ayer se reportaron nuevas muertes en Canadá, EEUU.
