El factor climático pasó a tener peso decisivo en el Dakar, ya que la etapa de hoy entre Fiambalá, en suelo argentino, y Copiapó, en territorio chileno, se suspendió debido a las intensas nevadas que obligaron anoche a las autoridades trasandinas a cerrar el Paso de San Francisco. Los organizadores decidieron que la sexta etapa sea solamente de enlace, siempre y cuando mejoren las condiciones climáticas para que se abra el Paso catamarqueño, ubicado a 4.700 metros sobre el nivel del mar. Pero si esto no sucede, al cierre de esta edición analizaban otros caminos para llegar a Chile y entre las principales alternativas figuraba el Paso de Agua Negra, en San Juan. Otra variante, hacia el norte de Fiambalá, es el Paso de Jama, en Jujuy.
El gobernador José Luis Gioja confirmó que tuvo contacto con integrantes de la organización para ofrecer colaboración en caso que sea el Paso de Agua Negra el escogido. De todos modos, la prioridad para los integrantes del rally es utilizar el tiempo disponible (eso podría ser hasta el mediodía) para aguardar que quede habilitado el Paso de San Francisco.
LOS SANJUANINOS
El clima ya tuvo su incidencia en la etapa de ayer, la quinta, entre Chilecito y Fiambalá, debido a una imprevista lluvia sucedida antenoche. Esto provocó que se redujera unos 30 kilómetros el especial. Además benefició a los conductores, ya que, por un lado, el calor no fue sofocante. Por otro, las arenas de Fiambalá, al humedecerse, estuvieron más compactas y soportaron mejor el peso de los vehículos.
Y los sanjuaninos inscriptos en autos siguen en carrera. Lino y Juan Pablo Sisterna arribaron con el buggy en el puesto 46 de la etapa, subiendo un escalón en la clasificación general, para quedar ahora 30. Ricardo Martínez, junto a Sebastián Halpern como navegante de la Toyota, llegaron en el puesto 55 de la etapa, por lo que volvieron a trepar en la general, del puesto 67 al 56.
Los Sisterna sufrieron al principio de la etapa, cuando se quedaron en tres ruedas, porque estaba mal ajustada la cuarta.
Solucionaron el inconveniente y luego se detuvieron dos veces más, pero esta vez para auxiliar a otros participantes varados. El buggy luego los llevó a remontar casi 40 lugares hasta la llegada. Hoy, con el inesperado descanso, los sanjuaninos podrán recargar energías para afrontar el largo camino hasta Lima que aún no se recorrió… si el tiempo ayuda.
