�Tras la presentación de la versión inicial del lunes, los obispos conservadores prometieron que se cambiaría la redacción, argumentando que se estaba creando confusión entre los fieles y minando a la familia tradicional.
El fragmento de dos párrafos del documento final que se refiere al asunto se tituló ‘Atención pastoral hacia las personas con orientaciones homosexuales‘. La versión anterior de tres párrafos se titulaba ‘Acogiendo homosexuales‘.
La versión inicial hablaba de ‘aceptar y valorar sus orientaciones sexuales‘ y de ofrecer a los gays ‘un hogar acogedor‘.
La versión final elimina esas frases y la mayoría de la redacción que los progresistas en la iglesia y grupos que promueven los derechos de los homosexuales habían destacado.
La nueva versión usa un lenguaje más vago y genérico que repite declaraciones anteriores de la iglesia de que los homosexuales ‘deben ser acogidos con respeto y sensibilidad‘ y que ‘debe evitarse‘ la discriminación en su contra.
Francis DeBernardo, director ejecutivo de New Ways Ministry, un grupo católico de EEUU que promueve los derechos de los homosexuales, dijo que era ‘muy decepcionante que el reporte final del sínodo no retuviera la afable bienvenida a lesbianas y gays que se incluía en el borrador del reporte‘. La versión final enfatiza en que ‘no hay fundamento alguno‘ para comparar el matrimonio homosexual con el heterosexual, al que se califica como ‘el plan de Dios para el matrimonio y la familia‘. La versión anterior decía que la Iglesia debía reconocer que las parejas en relaciones del mismo sexo se ofrecían ‘ayuda mutua‘ y un ‘apoyo precioso‘ en tiempos de dificultades.
