El líder conservador David Cameron se convirtió ayer en el nuevo primer ministro británico, luego de la renuncia de su antecesor laborista Gordon Brown y de sellar un acuerdo con los Liberales Demócratas que permitirá el regreso al poder de los tories tras 13 años en la oposición. Mientras que Nick Clegg, el líder del partido Liberal Demócrata tendrá el cargo de viceprimer ministro, según informó anoche un vocero de Cameron.

En una histórica jornada, cinco días de tensas negociaciones entre partidos tras las elecciones sin claro ganador de la semana pasada se resolvieron ayer en el lapso de una electrizante hora con la dimisión de Brown, la designación de Cameron y la conclusión de un pacto tory-liberales demócratas, todo en rápida sucesión.

Cameron, que con 43 años es el premier más joven en dos siglos, dijo que buscará una coalición "plena y apropiada" con los Liberales Demócratas del líder Nick Clegg, luego de que su Partido Conservador ganara la mayor cantidad de bancas en los comicios del jueves pero no la mayoría necesaria para gobernar solo.

El flamante premier pronosticó que será un "trabajo duro y difícil" gobernar en coalición, pero agregó que el Reino Unido tiene urgencias económicas que afrontar y que esto requerirá poner manos a la obra rápidamente.

Cameron visitó el Palacio de Buckingham y recibió encargo de formar gobierno de parte de la reina Isabel II menos de una hora después de que Brown presentara su renuncia a la monarca Windsor.

La alianza entre los conservadores de Cameron y los "Lib Dems" de Clegg será el primer gobierno de coalición del país desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

En sus primeras declaraciones en el número 10 de Downing Street, la residencia del premier en Londres, Cameron, parado junto a su mujer, Samantha, dijo que "los mejores días están por venir".