El Gobierno bonaerense fijó ayer en 400.000 pesos la recompensa para dar con los responsables del secuestro y asesinato de Candela Rodríguez, la niña de 11 años hallada muerta el 31 de agosto. Fuentes de la investigación revelaron a la agencia de noticias DyN que el Ejecutivo bonaerense accedió de este modo a un pedido del fiscal de Morón Marcelo Tavolaro, a cargo de la investigación del crimen.
La nueva recompensa, destinada a quienes brinden “datos fehacientes de los autores y el crimen de Candela”, reemplaza a la anterior de 100.000 pesos, que procuraba hallar con vida a la niña. Mientras tanto, la justicia esperaba conocer resultados de peritajes a objetos secuestrados en los últimos allanamientos en Villa Tesei para avanzar en la investigación por el secuestro y crimen de la niña Candela Rodríguez, mientras fuentes de la pesquisa dijeron que había ‘fuertes indicios‘ para ordenar al menos un arresto.
Fuentes de la investigación consultadas por DyN señalaron ayer que varios elementos que se incautó el viernes por la noche la policía eran sometidos a peritajes ayer para determinar si sobre ellos hay pistas que puedan guiar hacia posibles autores de la captura de la nena.
Por otra parte, el fiscal general de Morón, Federico Nieva Woodgate, reiteró ayer que había ‘varias pistas y líneas de investigación que están abiertas pero no han dado resultado‘ por el crimen de la nena de once años. El funcionario judicial indicó que ‘no necesariamente‘ haya sido una banda profesional de secuestradores la autora del homicidio de Rodríguez y advirtió que ‘no cualquiera fríamente hace todo esto que ha hecho‘ en el caso. Asimismo, descartó presiones sobre la investigación al señalar que ‘si alguien cree que hay una interferencia política en la fiscalía, no existe tal cosa y yo no lo permitiría‘. ‘Si existe alguien que quiere distraer la atención hacia otra parte, es posible, pero no lo sé‘, admitió a radio Mitre.
Nieva Woodgate reiteró que la nena, según la autopsia, ‘no estuvo ligada, ni sujeta mientras estuvo con vida. Puede ser porque la tuvieron en buenas condiciones, no sujeta a tormentos y eso puede tener un montón de orígenes‘. Otras fuentes, en tanto, señalaron que los investigadores tenían ‘indicios suficientes‘ para pedir la detención de un sospechoso pero la situación era analizada con detenimiento por la justicia.
Los pasos cautelosos de los investigadores obedecen a que el contexto en el que se desarrolló el secuestro, el crimen y una aparente extorsión complicaban el esclarecimiento dado que incluso varios testigos evitaron abundar en detalles sobre posibles actividades delictivas vinculadas al entorno familiar. El padre de la niña, Lauriano Rodríguez, cumple una condena por robo calificado y el jueves, cuando declaró ante la justicia, reveló que en la zona de San Martín se había ‘corrido la voz que era buche (soplón) de la Policía Federal‘, lo que avivó la posibilidad de que esa situación haya influido en el secuestro de su hija.
En tanto, el desempeño de los investigadores volvió a ser cuestionado ayer por dirigentes de la oposición, como el diputado y candidato a gobernador de UDESO, Francisco De Narváez, quien le reprochó al gobernador bonaerense Daniel Scioli haberse ‘abrazado con la madre para la foto mientras le mostraban el cadáver‘.
León Arslanián, pidió cautela para analizar el caso aunque instó a ‘revisar severamente‘ los procedimientos y advirtió que ‘para adjudicar responsabilidades siempre hay tiempo‘. A su vez, especialistas en comunicación manifestaron que la cobertura de la muerte de Candela ‘se montó como un espectáculo.
