Ibar Esteban Pérez Corradi, quien hacía más de cuatro años que estaba prófugo por el Triple Crimen de General Rodríguez, fue detenido ayer en un departamento de la ciudad brasileña de Foz de Iguazú y luego trasladado a Paraguay donde se iniciará el proceso de extradición a la Argentina, informaron fuentes oficiales.
Carlos Broitman, uno de los abogados de Pérez Corradi (38), explicó a Télam que su defendido fue detenido por la mañana, en un departamento de un edificio situado en Floriano y Rui Barbosa, a la vuelta de un shopping llamado Mercosul, en pleno centro de Foz de Iguazú, en la zona de la triple frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil.
Allí, el empresario farmacéutico se encontraba junto a su esposa de nacionalidad paraguaya de nombre Gladys y los dos hijos que tiene con esta mujer, una nena de tres años y un bebé de cuatro meses que, según Broitman, tiene ‘un problema de salud muy complejo‘.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que no disimuló su satisfacción por la misión cumplida, sostuvo en conferencia de prensa que Ibar Pérez Corradi tenía la ‘decisión‘ de ‘vivir en la clandestinidad‘, ya que pagó ‘50 mil dólares para que le realizaran el raspaje de las huellas dactilares‘.
‘Pérez Corradi fue sorprendido con todos los dedos de la mano borrados. Pagó 50 mil dólares para que le realizaran el raspaje de las huellas porque su objetivo era no entregarse‘, enfatizó.
‘Hay un acta en Brasil en la que una persona declaró que fueron cincuenta mil dólares los que pagó Pérez Corradi para que le hagan el raspaje de todas las huellas. El objetivo era borrar totalmente su identidad‘, indicó la ministra.
De acuerdo a las fuentes, Pérez Corradi fue localizado por personal de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) argentina que siguió los movimientos de Gladys, quien se encargaba de llevar al bebé a distintos hospitales y sanatorios para que sea asistido y practicarle exámenes médicos.
Fuentes de la AFI explicaron a Télam que estas tareas comenzaron hace unos 90 días a través de un denominado ‘sociograma‘ y que la semana pasada los agentes viajaron a la triple frontera para compartir estos datos con las fuerzas de seguridad e inteligencia paraguayas y brasileñas que concretaron la captura.
‘Apenas es detenido, él le da un beso a su hijo más chiquitito y le dijo a su esposa que se comunicara conmigo y la mujer me llamó para avisarme‘, explicó Broitman y contó que su defendido luego fue llevado a una delegación de las fuerzas de seguridad federales brasileñas.
De acuerdo al letrado, como el acusado dijo que había ingresado a Foz de Iguazú a través de ‘Ciudad del Este‘, el Ministerio del Interior de Paraguay requirió la inmediata expulsión a ese lugar de origen, por lo que se dispuso el traslado en avioneta hacia Asunción.
Protegido con un casco y chaleco antibalas, Pérez Corradi arribó al aeropuerto Silvio Pettirossi de la capital paraguaya alrededor de las 13, donde se lo sometió a una revisión médica.
En la terminal aeroportuaria lo recibieron el ministro del Interior Francisco de Vargas y la fiscal Sandra Quiñonez, quien el 9 de junio pasado había pedido su detención por falsificar documentos de identidad en Paraguay para poder permanecer prófugo.
Bullrich contó que dialogó telefónicamente con la fiscal Quiñonez y que ésta le transmitió que el Código Procesal de su país le permite ‘allanar‘ el trámite de las causas ‘secundarias‘, como la que tiene ella, cuando existe otra ‘fundamental‘ como la del triple crimen de General Rodríguez.
Según el ministro paraguayo De Vargas, Pérez Corradi fue trasladado desde Foz de Iguazú a Asunción bajo ‘estrictas medidas de seguridad‘ y que permanecerá alojado en una ‘celda privada‘ de la Agrupación Especializada de la Policía Nacional hasta el momento de ser extraditado a la Argentina.
