Al igual que en los dos partidos de la Recopa, Sánchez le marcó otra vez a San Lorenzo para darle otra victoria a River. El uruguayo, que venía de jugar con su Selección, hizo las veces de conductor del equipo de Gallardo.

El charrúa le marcó los goles decisivos en la final de la Recopa (los dos 1-0) y otra vez ayer, convirtiéndose en el verdugo oficial de los de Boedo.

“Hicimos un desgaste terrible. Hicimos todo para encontrar el gol. Después sufrimos bastante. Creo que en tres cuartos nos faltó movilidad para encontrar ocasiones, pero tenemos que seguir por este camino. Estamos arriba y no nos podemos bajar. Hay que hacerlo bien”, comentó el goleador millonario.

La victoria infló de entusiasmo los pechos de los jugadores locales. El zaguero Mammana, uno de los pibes en los que confió el técnico Marcelo Gallardo en el recambio del plantel para afrontar los dos campeonatos, el local y la Copa Libertadores, se destacó y confió que: “Los más chicos tenemos que demostrar que estamos para jugar y darles fuerza a los más grandes. Tenemos plantel para pelear”.

“Me pone tranquilo que el equipo jugó bien y pudimos ganar el partido”, agregó el central, y elogió a Pezzella y Maidana, sus compañeros en la zaga: “Son centrales que tienen muchos partidos y eso me da tranquilidad para jugar de líbero. Trato de entrenar y ganarme un puesto todos los días”.

Finalmente, Gallardo, técnico de River, destacó que su equipo hizo “un buen partido” ante San Lorenzo, pese a afrontar el encuentro “con varios chicos y defendiendo con línea de tres”.

‘Los chicos que jugaron hoy venían estando en el plantel hace un tiempo y la idea era darles minutos en cancha. Hoy jugaron bien ante un equipo consolidado!, remarcó Gallardo luego del buen triunfo sobre el conjunto ‘azulgrana‘, que compartía la cima de las posiciones con Rosario Central.

“Defensivamente estuvimos muy sólidos, pero jugar con línea de tres es una buena alternativa cuando no puedo contar con los laterales”, enfatizó.

El entrenador resaltó la tarea del goleador, Sánchez. “Carlos nos dio equilibrio con su ida y vuelta permanente”.