Pamela Carrizo (26) comenzó ayer a ser indagada por el juez Pablo Flores por el crimen de su marido, el minero Jorge Moreno (28), asesinado de un tiro en el pecho el lunes 13 de julio en la casa que compartían en Catamarca y Benavídez, Chimbas. Fuentes judiciales informaron que la indagatoria continuará hoy, pero adelantaron que la joven mantendrá su postura de que a su pareja lo mató un ladrón en medio del robo de un televisor y su teléfono.

Carrizo llegó ayer en la mañana al Segundo Juzgado de Instrucción y le informaron que fue imputada de homicidio agravado, indicaron las fuentes.

Lo más sobresaliente de su indagatoria es que reconoció la relación amorosa que tuvo con Luis Brizuela (37, el otro imputado), pero aclaró que hacía un mes que no lo veía. También dio detalles de la noche anterior al crimen: dijo que fue con Moreno a un cajero a sacar dinero y luego fueron a un cumpleaños, explicaron.

Sobre la madrugada del asesinato alcanzó a relatar que dormían juntos y que su pareja se levantó, pero ella pensó que iba al baño. Luego escuchó como un estampido y cuando fue a ver al comedor, se topó con Moreno tirado en el piso y al delincuente robando el televisor y el teléfono celular de ella, indicaron fuentes judiciales.

De todos modos los investigadores consiguieron testigos que la complicarían, pero ayer Fernando Chávez, su abogado, dijo que ‘confío plenamente en la inocencia de mi cliente’.

Carlos García, otro de los sospechosos al que se le atribuye un vínculo amoroso con Carrizo, declaró días atrás y fue liberado por falta de mérito, señalaron las fuentes.