Actualmente casi aproximadamente 700 alumnos estudian en el Departamento de Música de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de San Juan y por tercer año consecutivo hay casi mil aspirantes, entre niños y preadolescentes para cupos muy reducidos. Es que el índice de abandono es bajo y la estructura (tanto edilicia como docente) está al límite, por lo que sólo pueden admitir una cierta cantidad de alumnos nuevos, unos 180 este año entre todas las cátedras de instrumento que se dictan.
"Siempre existieron expectativas por ingresar a la escuela de música, sólo que ahora sabemos cuántos son", dijo a DIARIO DE CUYO Adriana Fernández, directora del Departamento de Música desde 2013, que en su gestión implementó las pruebas de admisión. "Antes teníamos gente durmiendo en la vereda, filas que llegaban hasta la esquina, porque entregan los primeros 20 inscriptos. Era una locura, o se llegó a hacer sorteo entre todos los inscriptos. Y por qué va a entrar el niño que tenga el padre más madrugador, o el que tenga suerte?", dijo Fernández para fundamentar la implementación de las pruebas, que son resistidas todavía por algunos profesores.
Por eso, ya sea que no tengan ningún conocimiento musical previo, o que busquen perfeccionarse para forjar una carrera, como músicos o profesores, todos deben rendir un examen de ingreso que consiste en una prueba auditiva (que no es excluyente), donde se realizan diversos test para probar el oído musical del chico y varias clases de instrumento, con un examen final individual que serán a principio de marzo.
Las preinscripciones (que cerraron ayer) se hacen en cada instrumento, y los cupos son menores de acuerdo a la disponibilidad de instrumentos, de la deserción que se produzca y de las cargar horarias de los docentes. "Tenemos la escuela funcionando de 7 de la mañana a 21.30, para poder aprovechar todos los espacios", comentó la directora sobre cómo se organizan con tanta cantidad de grupos una vez que comienzan las clases. Las cátedras que recibirán mayor cantidad de ingresantes serán Contrabajo (30, porque compraron más instrumentos), le sigue piano con 17 lugares, guitarra con 16 y trompeta, con 15 (cátedra que sumó un profesor). Después, vienen violín (11), canto (10), con 5 ó 6 de cupo el resto de los instrumentos de viento metales y arpa (sólo con 2).
Durante este periodo de exámenes se confecciona una lista de los que ingresarán y una nómina de suplentes, que no es publicada para evitar inconvenientes con los padres, dijo Fernández, en caso de que algunos de los nuevos alumnos desista de ocupar su lugar.
