Quizá el precio de las entradas (la popular costaba $170 y la platea más cara $750), el rival de poca relevancia como Honduras o el momento del mes, generaron que las tribunas del Bicentenario no estuvieran repletas al 100 por ciento. Igualmente, estuvieron casi llenas: de acuerdo a datos brindados por la Policía sanjuanina, 20 mil fanáticos dijeron presente en el estadio pocitano. Por eso el aliento se hizo sentir en diversos momentos del encuentro para los dirigidos por el Tata Martino.
Lionel Messi resultó claramente el más aplaudido y buscado para una imagen. El rosarino se mostró amable con el público en general y ya en el calentamiento previo saludó un par de veces a la gente en las tribunas. Sin dudas, Javier Mascherano ocupó el segundo escalón del podio de los más queridos en la tarde-noche de nuestra provincia, y Ángel Di María cerró ese podio imaginario marcado por el aplausómetro. De hecho, en el primer tiempo y luego de un lujo del zurdo rosarino, se sintió el ya clásico ‘Fideo, Fideo…’.
