Desde el Juzgado de Menores que investiga a un joven caucetero de 18 años por atropellar y matar a un policía, hace dos años, cuando era menor, explicaron ayer que prohibirle manejar a ese muchacho "habría sido prejuzgar y anticipar un fallo" que el caso aún no tiene porque no están las conclusiones definitivas del tratamiento tutelar. La prohibición de manejar era una de las alternativas que esperaba la esposa de ese policía fallecido el 19 de enero de 2008, Juan José García, más aún después de conocer que ese mismo joven, Jesús Emanuel Campanello, consiguió el carnet de conducir dos años después y el último sábado volcó al mando de otro auto y casi murió quemado con dos amigos. Según la policía, el vuelco se produjo luego de que Campanello se resistiera a un control de rutina y huyera a toda velocidad.
El caso por el que está procesado Campanello es por haber atropellado en 2008 al oficial ayudante Juan José García, cuando el efectivo regresaba en moto, la siesta del 19 de enero, desde la comisaría 9na. de Caucete hacia su casa en Capital. Según la policía, después de embestirlo el adolescente de 16 años se fugó y horas después el efectivo falleció.
Por ese hecho, el joven fue procesado por el Primer Juzgado de Menores, y esa medida fue respaldada por la Sala II de la Cámara Penal, informaron fuentes judiciales. Luego, el muchacho fue sometido a una serie de medidas tutelares por el término mínimo de un año (establecido y cumplido en este caso) para que cuando cumpliera la mayoría de edad pudiera ser juzgado, como lo establece el Régimen Penal de Minoridad (Ley 22.278).
No obstante, en ese proceso ningún juez inhabilitó a Campanello para conducir u obtener el registro: primero, porque cuando chocó y mató al oficial, tenía 16 años y no poseía carnet, y no se le puede quitar el registro a alguien que no lo tiene o prohibirle temporalmente manejar, porque entienden que una medida de ese tipo sería como adelantar opinión y eso está prohibido para los jueces.
¿Cómo es el sistema? uno de los juzgados (Primero o Segundo) investiga el caso y cuando termina la recolección de pruebas y estudios del sospechoso, el otro juzgado es quien resuelve la situación de ese acusado que, por ser menor, puede terminar condenado como mayor, recibir un castigo en grado de tentativa y hasta ser absuelto si acaso se considera que está rehabilitado y no es un peligro ni para sí ni para otros.
"No se puede prohibirle manejar si no hay una sentencia firme. Hacer una cosa así es prejuzgar a una persona que en el juicio oral puede hasta ser absuelto. No se puede dar una sentencia antes del juicio, eso sería anticipar un fallo", aseguró un funcionario del Juzgado de Menores.
El joven sospechoso está internado en estado crítico en una clínica privada y ayer su familia contradijo la versión de la policía y no descartaba iniciar acciones legales contra los uniformados del operativo (Ver recuadro).
