Los tres detenidos por el presunto asesinato del ladrillero de origen boliviano que apareció con un golpe y quemado el 7 de este mes en La Bebida, fueron indagados ayer por el supuesto delito de homicidio en el Tercer Juzgado de Instrucción. Todos, al igual que cuando declararon como testigos, volvieron a afirmar que son inocentes.

‘Los indagaron por presunto homicidio, pero todo es provisorio porque no está confirmado que sea un crimen. A mi entender se trató de un accidente y la víctima se golpeó la cabeza al caer’, señaló el abogado Oscar Adárvez, quien defiende a Pedro Rodríguez (63), su hijo Roger (20) y un amigo de éste, Wilson Sandoval (23).

Pedro Rodríguez está sospechado porque fue la última persona que habría estado con la víctima, Angel Mamaní (68), en esa fábrica de ladrillos de Rivadavia. Ese domingo, ambos comieron y se emborracharon. Su hijo Roger, que estuvo con Sandoval en otro lado, afirmó que llegó más tarde a su casa y encontró el cadáver de Mamaní sobre una fogata. ‘El mayor de mis clientes explicó todo, él estaba borracho y se fue a dormir. Los jóvenes también han dado una extensísima explicación y despejaron cualquier duda que podía haber porque no tienen nada que ocultar’, señaló el defensor. Por ahora, los 3 siguen detenidos.