Cristóbal Liuzzi, un ex concejal de Rivadavia procesado por la Justicia por fraude a la administración pública por el caso de las ayudas sociales en ese departamento, fue declarado en rebeldía y la Sala Tercera de la Cámara de Apelaciones en lo Penal y Correccional realizó un pedido de captura internacional para que se lo traiga a San Juan, según informaron fuentes de la causa.
Es porque el ex edil estaría viviendo en España desde hace por lo menos dos años y cuando lo fueron a notificar para que nombrara nuevo abogado defensor, por el fallecimiento de Diego García Carmona, su anterior letrado, se encontraron con la novedad de que no estaba en el domicilio que figura en la causa.
En el expediente no consta que hubiera pedido permiso para salir del país y por eso ahora la Justicia, además del pedido de captura, deberá iniciar el pedido de extradición ante las autoridades del Gobierno español.
Liuzzi, junto a otros 7 ex concejales de Rivadavia, fueron procesados por la Justicia en julio del 2003 por su presunta participación en el caso de los manejos irregulares de las ayudas sociales en ese departamento (ver aparte).
El caso salió a la luz por una investigación que inició el Tribunal de Cuentas y de un relevamiento que hizo DIARIO DE CUYO, que determinó que buena parte del dinero de las ayudas no llegó a los beneficiarios.
La que interviene en la causa es la Sala Tercera de la Cámara Penal, integrada por los jueces Eugenio Barbera, Héctor Fili y Leopoldo Zaballa Pringles.
Hasta ahora, la sala ya admitió toda la prueba, aunque rechazó el pedido de la fiscal Alicia Esquivel Puiggrós, quien había solicitado la copia de la sentencia del Jurado de Enjuiciamiento del ex juez Carlos Reinoso, quien fue desplazado de su cargo en noviembre de 1997 por un caso de extorsión. La intención de la fiscal era evaluar las condiciones de uno de los imputados de acuerdo a los artículos 40 y 41 del Código Penal, que hablan de las reincidencias para cometer delitos. Pero el jurado rechazó el planteo con el argumento de que la destitución de Reinoso no tenía que ver con esta causa.
Lo que falta es que el tribunal fije la fecha de debate, aunque no será un trámite sencillo porque se tratará de un juicio con muchos testigos, se habla de más de 60, y por la cantidad también de imputados, que demandará un lugar especial para las audiencias.
En el caso de que se fijara fecha del debate y Liuzzi no se encontrara en San Juan, el juicio no se suspende sino que se avanzará contra los otros imputados y después se haría un proceso especial en su contra, una vez que sea traído de España.
