Al menos públicamente, César Gioja habló ayer por primera vez de la polémica que se armó cuando el también justicialista Marcelo Lima lo acusó indirectamente de armarle un operativo en contra. El senador aseguró que "los Gioja somos buena leche" y negó tener alguna vinculación con el gremio municipal SUOEM, como lo había sugerido el intendente de la Capital. Más enfrentados que nunca con miras a la puja por la gobernación del año próximo, el legislador intentó poner paños de agua fría, aunque implícitamente reconoció que ni se saludan.
Los dos justicialistas tienen serias aspiraciones a pelear por la sucesión del gobernador José Luis Gioja y la interna que mantienen viene de hace rato, aunque disimulada para el electorado. Fue hasta que el duro conflicto entre la gestión de Lima en el municipio capitalino y el Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (SUOEM) la hizo estallar con fuerza en la previa a las urnas de 2011. Cuando la puja salarial hervía, el intendente le imputó por elevación a César alimentar desde la sombra al gremio y a la cúpula de la CGT, que salió a criticarlo por no pagarle más a los trabajadores.
El más grande de los Gioja se negó en ese momento a responder, pero ayer se soltó. Sin nombralo, le contestó a Lima por el operativo que denunció: "voy a ser bastante preciso. Los Gioja somos gente formada en valores, que tiene que ver con la solidaridad, con la laboriosidad, con el respeto, somos buena leche, los Gioja somos buena leche y César es Gioja", expresó.
El senador intentó bajar el tono de la disputa y descartó el enfrentamiento. Aseguró que no tiene problemas con nadie, "menos con Marcelo, es el intendente de la Capital y yo me siento comprometido a ayudar a cumplir su gestión con eficacia". El sábado, en el programa Misión Imposible, de Radio Colón, el intendente confirmó elípticamente que la relación está quebrada, al decir que se abstenía de opinar del hermano del gobernador.
Lima ni siquiera negó que se hayan dejado de saludar. Y ayer, a pesar del esfuerzo por ocultarlo, César dejó al descubierto que ni por protocolo cruzan palabras. El senador aseguró que cuando se encuentran se saludan, pero al recordarle que en recientes actos en Pocito y en el estadio cerrado no se miraron, contestó: "prefiero manejarme con situaciones de fondo, no de forma".
Respecto a su relación con el SUOEM, Pascual Manchineles y Antonino D’Amico, César afirmó que "no importa lo que digan… no tengo vinculación operativa de ningún tipo". Además, sostuvo que lo que pasó con el ex vicegobernador fue producto de "un problema coyuntural de mala información" y opinó que "hay alguna prensa que ha exacerbado este tipo de cosas, en orden ha generar noticias".
Otro de los que en el peronismo suena con ganas de entrar en la pulseada por la sucesión es Sergio Uñac, el intendente de Pocito. El senador dijo que se llevan "excelente" y que "es también un buen dirigente, un intendente que comparte el proyecto y a quien estamos apoyando".
