Atrapante. El encuentro de esta tarde entre Argentina y Holanda paralizará medio mundo. Después de la sorpresiva e histórica eliminación de Brasil, hoy la atención se centrará en el juego en San Pablo, donde se verán las caras dos figuras relevantes que siguen en pie en el certamen. Lionel Messi y Arjen Robben. Es que con Neymar inmovilizado en una cama y con James Rodríguez aterrizado del cielo que tocó con su exquisita zurda y goles poéticos, Messi y Robben, estrellas del Barcelona y Bayern Munich, respectivamente, son las figuras trascendentales que siguen en carrera. Y justamente de ambos depende el juego que puedan generar sus equipos.
Lio, con sus 27 años recién cumplidos, buscará hoy llevar a su seleccionado a la gran final. El sueño de repetir el épico campeonato del ’86, está en la cabeza de todo un país y dependerá de lo que pueda ocurrir en el choque ante el Naranja. Ya demostró su calidad en los encuentros que depositaron al seleccionado de Sabella en esta instancia.
En la otra vereda estará Robben. En un fútbol que reclama cada vez más figuras jóvenes, promesas, renovación, Robben es un importante fruto de la madurez, un producto de la trayectoria. A los 30 años está disputando su tercer Mundial, su mejor Mundial. El extremo zurdo ya no es el "jugador de cristal’ por sus recurrentes lesiones, la mayoría musculares. Ahora es Robben, "el Rayo’, el que más corrió en lo que va del Mundial y donde la Naranja Mecánica deposita todas sus esperanzas.
Hoy, llegará un nuevo choque de estrellas: Messi-Robben. La Pulga, tratará de llevar a su seleccionado a conseguir el segundo triunfo en Mundiales ante los holandeses. Del otro lado, el espigado delantero buscará sumar la tercera victoria que sirva también para cicatrizar las heridas de la derrota vivida ante el seleccionado de Kempes, en la final del "78.
