La brillante biofísica argentina Cecilia Bouzat, investigadora y miembro principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), radicada en Bahía Blanca, ha sido distinguida entre las cinco mujeres más talentosas del mundo por sus aportes a la humanidad, un logro que ubica a nuestro país en la cúspide de los cerebros que se encaminan hacia el Premio Nobel.
Bouzat (52) es profesora de la Universidad Nacional del Sur y vicedirectora del Instituto de Investigaciones Bioquímicas y recibió el miércoles último en París el codiciado premio L’Oréal-Unesco For Women in Science, un programa compartido por esa empresa multinacional y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). La investigadora argentina representó a América latina y el Caribe y junto a ella recibieron igual galardón las distinguidas de otras regiones del planeta, Segenet Kelemu (Kenia), Laurie Glimcher (Estados Unidos), Kayo Inaba (Japón) y Brigitte Kieffer (Francia).
La doctora Bouzat fue reconocida por su trayectoria científica, que incluye la investigación que permitió poner en práctica terapias más eficaces para el tratamiento de patologías como la epilepsia o la esquizofrenia.
Precisamente en la sesión especial de la Academia de Ciencias francesa, convocada para celebrar el talento y la dedicación de mujeres sobresalientes que contribuyen con su esfuerzo a alcanzar mejores condiciones de vida, se puso de manifiesto la pasión con que desarrollan sus trabajos y, en consecuencia, los resultados admirables.
La argentina ya recibió el premio nacional de su especialidad, en 2007, y ha venido conquistando en el mundo científico lugares relevantes por sus trabajos en la comprensión de los procesos moleculares que permiten la comunicación rápida entre neuronas, y entre neuronas y músculos. Bouzat está estudiando un receptor nicotínico muscular que se ve en los síndromes miasténicos congénitos, y un receptor neuronal relacionado con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, y la esquizofrenia.
Esos estudios son extremadamente relevantes y originales, porque pueden llegar a revolucionar la medicina en su lucha para controlar estas enfermedades. La modestia de la científica transfiere los resultados de su trabajo a un equipo, en referencia a sus compañeros investigadores. Y quiere que a la Argentina se la conozca no sólo por el tango, el fútbol, el asado y el mate, sino también por la ciencia.
