Unos los toman como atajo. Otros porque no tienen más opción. Ambos casos con una característica en común: el peligro. Son 5 cruces sobre Circunvalación, Ruta 40 y esquinas muy transitadas y sin señalizar que los niños cruzan a diario, pese al riesgo, para ir a la escuela. La inseguridad en los mismos tomó relevancia esta semana luego de la muerte de Selena y Nahuel, dos chicos que fueron atropellados cuando cruzaban la Ruta 40 a la salida de clase.
El marrón de la tierra contrasta con el verde del pasto a ambos lados del anillo interno de la Avenida de Circunvalación al oeste de Avenida Rawson. En los dos costados parquizados se han formado huellas por el paso diario de los chicos que asisten a la Escuela Florentino Ameghino. De lunes a viernes atraviesan los cinco carriles de este sector para concurrir a clase, pese a las recomendaciones de sus maestras.
‘Les decimos que los pueden atropellar, pero igual siguen cruzando toda la avenida, incluso con la bicicleta al lado -contó Mónica, una de las maestras de este establecimiento-. Sólo hacen el camino correcto cuando Gendarmería se instala en esta zona para evitar que crucen‘.
De todos modos, la docente dijo que la otra opción que tienen estos chicos para llegar a la escuela, a pesar de ser la correcta, es igualmente peligrosa. Se trata de un puente que atraviesa la Circunvalación en el límite con la Avenida Rawson. En la esquina sureste de esta intersección hay una estación de servicio. Y entrada y salida permanente de vehículos.
Los que dicen no tener más opción que exponer su vida todos los días para poder asistir a clase son los chicos que viven en los barrios Siete Colores II, Escobar y Procesa Sarmiento, en Rawson. Tienen que atravesar los cuatro carriles de la Ruta 40 para llegar a la Escuela Mary O. Graham, del barrio Edilco.
‘El puente más cercano es el de la calle 5, a unos tres kilómetros -sostuvo Sandra, mamá de dos chicos que van a esta escuela-. Si no, tienen que tomar un colectivo al centro y de ahí otro hasta el barrio Edilco. Tendrían que salir dos horas antes para llegar a horario a la escuela. Sé que cruzar la ruta es peligroso, por eso yo me encargo de cruzarlos de ida y de vuelta‘.
Otros sin opción segura son los chicos que van a la Escuela Néstor Kirchner, en Albardón. Para llegar al establecimiento tienen que cruzar la curva formada por el cruce de Ruta 40 y calle Juan Lahoz, lugar donde murió Selena Baéz, de 10 años, al ser atropellada por una camioneta a la salida de la escuela.
‘Yo sabía que iba a pasar algo así en algún momento -dijo Nora, una vecina del lugar-. Si en la ruta ni siquiera hay un boulevard en el medio donde pararse a esperar para pasar la mitad del carril‘.
La misma situación se repite sobre la Ruta 40 y la calle Rodríguez, en Chimbas, en la proximidad de la Escuela 13 de Julio, en Chimbas. Los alumnos que concurren a la misma y que viven al oeste de la ruta, la deben atravesar completamente para ir a clase.
‘Hace falta un puente aéreo para que los chicos crucen seguro, o que la Policía corte el tránsito a la hora de entrada o salida -sostuvo un papá-. Como eso no existe, los padres nos turnamos para acompañar a los chicos a la escuela‘.
En tanto que en la esquina de Paula Albarracín de Sarmiento y Sargento Cabral, límite entre Capital y Rivadavia, los empleados de la estación de servicio que está en lugar se encargan de para los autos para que pasen los chicos que van a la Escuela María L. Villarino de Del Carril. En este cruce no hay semáforos, y los automovilistas no bajan la velocidad ni por el cartel que indica la proximidad de la escuela.
