A 20 días de las elecciones, la causa judicial que investiga el tráfico ilegal de efedrina fue la vedette ayer en la campaña electoral con una nueva cita para que declarar como "sospechoso" a Francisco de Narváez, principal rival de Néstor Kirchner en el distrito bonaerense.
La citación del juez Federico Faggionato Márquez, a una declaración indagatoria al candidato a diputado nacional de Unión_Pro, fue la frutilla del postre para una jornada caliente que giró, precisamente, sobre este eje. Hubo un fuerte choque dialéctico entre Kirchner y De Narváez que recusará al juez y no se presentaría a declarar. La indagatoria está fijada para mañana miércoles 10 de junio.
Kirchner aconsejó a De Narváez que deje de "victimizarse" y que vaya a hablar con la Justicia y graficó: "Cuando alguien del Gobierno es citado se dice que es investigado, cuando es alguien de la oposición de dice que es perseguido".
Según supo DyN, la citación respondería a la aparición de nuevos testimonios.
"No hay ningún argumento, ninguna justificación para que así sea. Hay una injerencia desmedida por parte del kirchnerismo casi condicionando la actitud de muchos jueces", denunció De Narváez al rechazar la citación.
De Narváez quedó indirectamente vinculado a la investigación luego de que se supiese que de un teléfono celular a su nombre se realizaron llamadas al denominado "rey de la efedrina", Mario Segovia, en una causa que tramita el juez federal Zárate-Campana (Faggionato Márquez).
Sin embargo, fuentes cercanas a De Narváez adelantaron que el candidato recusará al juez y, por lo tanto, no se vería obligado a cumplir con la citación hasta tanto se resuelva la impugnación.
Por su carácter de diputado, a su vez, la justicia no puede ordenar la detención de Francisco De Narváez a menos que la Cámara baja le retire los fueros. De Narváez adelantó anoche que no piensa renunciar a sus fueros.
Para Kirchner, la actitud de su adversario "es lamentable. A mí me han denunciado 73.500 veces, y cuando alguien (de la oposición) tiene que responder ante la Justicia, es perseguido. Terminemos con esta cuestión corporativa", reclamó.
El ex presidente dijo a radio América que De Narváez "pertenece a la década menemista, sabe cómo se operaban jueces y ahora cree que es igual, pero está equivocado", aseveró, y en ese sentido, puntualizó: "El ladrón cree que son todos de su condición".
De Narváez, en declaraciones radiales, aseguró: "No me voy a dejar arrastrar al barro, no voy a dejar que se trate mi nombre así".
Kirchner, por su parte, también reclamó a "cierta prensa" no buscar "la defensa corporativa" y en tal sentido insistió que cuando la Justicia "le toca a este señor del establishment, es un pobre perseguido".
El candidato de Unión-Pro, en cambio, subrayó que "el serio problema lo tiene el señor juez, un juez que tiene 36 pedidos de juicio político en los últimos tres años. Claramente su juzgado no es de los que honran la administración de la justicia".
Según el legislador, el caso "es muy sintomático: llega en el momento en el que se trasluce en las encuestas la ventaja que tenemos sobre el kirchnerismo y luego de una acción tan marcada de parte del oficialismo, anticipando la elección, las candidaturas testimoniales, legales pero absolutamente incorrectas".
