La alta competitividad que muestra el mercado mundial ha provocado en la última década que no sólo los productores e industriales argentinos se deban ocupar de satisfacer en tiempo y forma los altos estándares de calidad y principalmente de volumen, sino que además tengan que apelar a nuevas estrategias para ganar esos espacios, como por ejemplo la implementación de Sellos de Calidad, certificaciones de Denominación de Origen o Indicación Geográfica, de acuerdo a lo que se desprendió ayer de una extensa jornada dictada por expertos nacionales e internacionales sobre "Estrategias de Diferenciación de Alimentos en el Mundo. Región Cuyo’ y que se dictó en el Centro Cívico provincial. Asistieron 450 personas y hubo expertos de Chile, Costa Rica y España.
Hasta el momento, estas tres herramientas son todo un campo por explorar, a tal punto que en la Argentina sólo están desarrollados los Sellos de Calidad, mientras que en materia de certificaciones de Denominación de Origen sólo hay una y se trata del chivito criollo del Norte neuquino. En San Juan, el Gobierno está trabajando desde hace un año en la implementación de Indicaciones Geográficas en "Melones de Sarmiento" y "Ajos de Calingasta", con el objetivo de identificar a dos productos locales con mucho prestigio con una determinada zona, como por ejemplo ocurre con el jamón español o el vino espumante francés (Champagne). En el país, productos como los tradicionales salames y fiambres de la localidad de Colonia Caroya (Córdoba) están cerca de conseguir esta certificación.
La experta local Elena Schiavone dialogó con DIARIO de CUYO y explicó los alcances e importancia que tiene cada certificación.
1-¿Qué son? 2-¿Para qué sirven? 3-¿Cómo se tramitan? 4-¿Qué ventajas otorgan?
>Sellos de Calidad
1- Según Schiavone, hay una cuestión básica de inocuidad y seguridad, y a partir de ahí existe lo que se conoce como "normas voluntarias", que son los productos que adoptan voluntariamente más exigencias; mientras que en otros tienden a ser obligatorias (y no tanto), por ejemplo en uvas de mesa donde deben certificar normas específicas para poner frutas en el mercado internacional.
2- Existen distintos tipos de sellos de calidad. El universal del país es "Alimentos Argentinos", pero existen otros como el de Producción Orgánica y el Sello Senasa. En San Juan no hay ninguno. Schiavone explicó que sirven para que "el consumidor sepa que tiene un producto con un atributo distinto al estándar”. Y agregó, "están los sellos de calidad subjetivos, como los de "Comercio Justo’, que garantizan que el productor respetó todas las normas laborales vigentes”.
3- Al no haber sellos locales, todos los trámites se realizan ante organismos nacionales, principalmente ante la Secretaría de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación. Entre 3 y 18 meses, dependiendo el sello, es lo que demora el trámite.
4- Schiavone explicó que un sello de calidad es "una herramienta que da un plus a la hora de ingresar en determinados mercados que trasuntan en beneficios económicos para el productor”.
