Santiago de Chile, 12 de julio.- La estatal chilena Codelco, la
mayor productora mundial de cobre, retomó hoy sus operaciones tras
la huelga de 24 horas de este lunes en protesta contra un plan de
modernización que los trabajadores consideran el inicio de su
privatización.

Un portavoz de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), que
convocó la protesta, confirmó a Efe que se han retomado las
operaciones en todas las divisiones.

La primera en volver a la normalidad fue Chuquicamata, donde los
trabajadores del turno que comienza a las 04.00 horas (08.00 GMT)
desarrollaron sus labores habituales, mientras que en otros
yacimientos las operaciones se reanudaron a las 08.00 horas (12.00
GMT).

Según los sindicatos, unos 15.000 trabajadores de planta y otros
30.000 contratistas se sumaron ayer a la paralización en todas las
divisiones de Codelco, la primera desde 1993, que tanto la empresa
como el Gobierno de Sebastián Piñera consideraron ‘ilegal‘.

Codelco no ofreció cifras de adhesión pero confirmó ayer que la
empresa no produjo en ninguna de sus operaciones, lo que, según sus
cifras, implica dejar de producir alrededor de 4.900 toneladas de
cobre fino y pérdidas por unos 41 millones de dólares.

A través de un comunicado la empresa informó ayer que solo
realizó ‘labores de continuidad operacional y resguardo de sus
equipos e instalaciones‘.

Con el fin de reanudar la producción a partir de este martes, la
compañía estatal anunció la implementación de las medidas necesarias
para mantener turnos de emergencia, acordados con los mismos
sindicatos.

La Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), que agrupa a los
trabajadores de planta, convocó este paro para denunciar ‘la
privatización encubierta que pretenden hacer de Codelco‘, dijo a Efe
su presidente, Raimundo Espinoza.

El ministro de Minería, Laurence Golborne, insistió este lunes en
que ‘no existe ninguna intención de privatizar o incorporar agentes
privados en Codelco durante esta administración‘.

En tanto, la compañía defiende que su intención es llevar a cabo
un plan de inversiones de 17.500 millones de dólares hasta 2015 para
compensar el descenso de producción debido a la caída de la ley del
mineral y el cierre de algunas faenas.

En 2010 la compañía produjo 1,76 millones de toneladas, un 11 %
de la producción mundial, y entregó al Estado chileno beneficios por
5.799 millones de dólares, y con estas inversiones pretende alcanzar
en 2020 una producción de 2,1 millones de toneladas de cobre fino.