Buenos Aires, 25 de abril.- La diputada nacional Alicia Comelli quedó en el ojo de la tormenta por la polémica sobre su voto del artículo 2 del proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura, que establece la integración de ese organismo con 19 miembros, contra 13 del diseño actual.
En diálogo con C5N, la legisladora neuquina ratificó que votó en forma positiva pero que no le funcionó el mecanismo electrónico. "Mi tecla no funcionó, es algo que pasa a veces entonces levanté la mano y grité a viva voz ‘no me tomó el voto, no me tomó el voto’". En ese sentido, señaló que sus objeciones estaban centradas en las otras dos iniciativas (cautelares y cámaras de casación), en las que votó en contra".
Pero inmediatamente la diputada reveló que en las últimas 36 horas recibió "mensajes amenazantes" en su teléfono celular, aunque no dio detalles del contenido ni identificó a los autores, y aclaró que no alcanzaron para torcer ´su postura respecto de los tres proyectos de ley que estaban en discusión.
"Los voy a bajar con un escribano y la denuncia la voy a hacer hoy en mi provincia", informó, y sólo detalló que "fueron mensajes amenazantes" en los que "me dijeron que sabían dónde vivo". "No cambié mi decisión", aseguró.
Esta mañana, la oposición denunció que en la votación del artículo 2 del proyecto de reforma del Consejo de Magistratura, en el marco del tratamiento en particular de la iniciativa, el oficialismo no había alcanzado los 129 votos afirmativos necesarios para aprobarlo y que Comelli había anunciado que se abstendría, pero que, ante la presión del kirchnerismo, la legisladora aclaró luego que había votado por la positiva.
"¡No me tomó el voto!", había gritado la diputada luego de enterarse de que su pronunciamiento no había sido contabilizado.
"Estamos en una votación compleja, difícil… adelantamos nuestro voto. Pero no me lo tomó", aseguró desde su banca.
Comelli es diputada por la provincia de Neuquén. Pertenece al Movimiento Popular Neuquino, el partido provincial referenciado en la familia Sapag, que ha gobernado el distrito casi sin interrupciones, salvo en los períodos de gobiernos no democráticos, en el último medio siglo.
Tiene mandato hasta 2015 y responde al gobernador Jorge Sapag, que, desde su asunción en 2007, viró la posición del MPN desde una marcada oposición al Gobierno nacional cuando el mandatario era Jorge Sobisch a un alineamiento mesurado con la Casa Rosada.
