De tu ausencia: La compuse luego de una ruptura amorosa con una novia que yo tenía cuando estaba en la universidad. Fue una de mis primeras canciones. Estabamos discutiendo, ella cerró la puerta y yo con una tristeza muy grande me puse a componer esta canción que finalmente traspasó el tiempo.

Bandido. La compuse para mi segunda mujer, Sandra. Yo soy casado y divorciado dos veces. La compuse alrededor de los días en que la conocí, yo sentí que le había arrebatado el corazón, como que le tomé el amor por asalto.

Sentencia. La hice la misma noche que la conocí a Sandra. Cuando llegué a mi casa, me puse a escribir esos versos. Es un soneto que hice para ella.

Polvo de estrellas. La hice ya cuando estábamos casados con Sandra y compuse estos versos que a mí me encantan y tienen que ver con el encuentro entre dos seres cuando se enamoran, estallan los planetas, salen las diosas y los dioses corriendo, se produce una explosión universal y sale Polvo de Estrellas.

Ahora. La compuse con Jaime Siero, yo intervine en la letra pero es más de él que mía, Jaime es un gran músico chileno que vive en Los Angeles, hemos trabajado muchas canciones juntos. Es una historia muy común de un amor fuera de sincronismo, que primero ama uno y después a otro, y no resulta.

Aventurera. La compuse durante mi primer matrimonio con Ana María, pensando en que en un momento se pierde la magia en la relación de pareja y cae en la rutina, un monstruo muy peligroso. Sentía que estaba cayendo en la rutina y estos versos nacieron como un clamor, como una súplica al universo para no caer en eso.

Milagro de amor. La hice para convocar la llegada de mi primer hijo José Domingo que nos costó tenerlo, no llegaba, no llegaba… se demoró cuatro años y la compuse tres años antes de que naciera. Y le puse Milagro de abril sin saber por qué, lo vine a saber cuando nació el 16 de abril del 2001, o sea, que él me mando el mensaje desde donde quiera que hubiera estado, él me dijo: "tranquilo que voy para allá y voy a llegar en abril" y quedó como testimonio.

Febrero 14. La compuse un Día de los Enamorados que estaba solo. Sentía que estaban todos dándose besos menos yo, era como decir: "Febrero 14, luna en el jardín, hoy sueltan sus besos los amantes y tu no estás aquí". Era una nostalgia al amor que no estaba.

No seas cruel. Habla de esas miradas que se cruzan. Ese momento, es muy especial porque uno dice: "¡Oye no me mires así que yo no respondo". No soy de fierro sino una persona de carne y hueso, y esa miradita que me estás dando, tiene su mensaje así es que: "Cuidado con lo que puede pasar aquí".

Yo te seguiré. La compuse caminando por los cerros de La Herradura en Coquimbo, donde fue recientemente el terremoto, cerros que fueron testigos de muchas caminatas mías. Esta fue una noche, que andaba con mi guitarra por ahí caminado, un momento en el que sentía que uno pedía más de lo que el otro podía dar.