1- Cavar una zanja que tenga entre 40 y 60 cm. de ancho y una profundidad que sobrepase los 20 cm de alto del envase de la planta.
2- Quitar el envase con cuidado para no romper el pan de tierra.
3- Presentar los arbustos. Verificar que la parte superior del terrón esté al mismo nivel que el terreno .
4- Mezclar la tierra extraída de la excavación con abono orgánico (humus de lombriz o estiércol). Se recomienda cambiar toda la tierra si ella es mala.
5- Apisonar el suelo alrededor de la planta, no sobre ésta. Hacer ollas en cada planta para que al regar el agua penetre profundamente.
6- Regar bien después de plantar.
