A cinco días de haber asumido al frente de la Policía de la provincia, el comisario Abel Hernández aseguró que los saqueos de la semana pasada estuvieron organizados y que la fuerza necesitaba el reconocimiento de gastos que le dieron porque en vestimenta y equipamiento “hacían agua”. Además, dijo que hacen falta más policías y cambios en la preparación de los uniformados.
– ¿Los saqueos estuvieron organizados?
– No se les notaba nada espontáneo, sino que fue algo más bien organizado. Uno los detecta porque no es espontáneo que llegue un joven, se baje de un colectivo con una mochila y en su interior traiga tres bolsos bien dobladitos vacíos, o sea todo un equipamiento para trasladar elementos. La circulación de camionetas en la zona con gente, como esperando que se produzca lo que gracias a Dios pudimos evitar acá en la zona céntrica. Eso no surgió de la nada, eso vino con motivo de todo este sistema de comunicaciones que en las redes sociales estaba en marcha ya. En la Dirección Judicial de la Policía hemos iniciado una causa, donde se están incorporando videos, fotografías de los medios, fotografías publicadas en las redes sociales, para detectar a las personas y de dónde vienen, si responden algún tipo de movimiento…
– ¿Hay alguna punta?
– Estamos en eso, se le ha dado intervención a la Justicia y hay un juez que va a decidir.
– Habló de que pueden responder a un movimiento, ¿podría ser un grupo político?
– Relaciones de la que podamos nosotros decir “esta persona está muy ligada a tal sector” y así. Una vez que tengamos todo eso, vamos a ver qué dispone la Justicia.
– ¿Es posible que algunos miembros de la Policía puedan haber alentado los saqueos?
– No, lo descartaría por completo. Aquí ha habido un reclamo espontáneo motivo de lo que estaba pasando en Córdoba. Lo que se ha reconocido es donde más hacíamos agua nosotros, que es equipamiento y vestimenta. Nos quedamos en el tiempo con eso, usted no sabe lo que vale un par de botas, una camisa de uniforme. Parece que no, pero el policía que anda en la calle tiene la ropa hecha una piltrafa al cabo de un año.
– Es decir, que era justo el reclamo…
– Sí señor, totalmente justo. Por supuesto que después aparecen terceros con otros intereses. Como en todos lados, no hay que ser inocente como para no pensar que eso podía ser aprovechado para otras cosas también.
– ¿Hubo una reunión previa entre el jefe anterior y los efectivos para descomprimir la situación?
– Entiendo que no. Esto se dio muy rápido, hubo una serie de acontecimientos que tuvimos que contener y no daba para reuniones entre nosotros, entre los conductores, para poder saber cómo estaba la situación interna. Andábamos muy preocupados en evitar los saqueos, cosas mayores.
– ¿Es un error del jefe no saber qué está pasando en la fuerza?
– No sé si es un error. Esto de las redes sociales ha derrocado gobiernos.
– Después de lo de Córdoba, ¿se podía evitar que la Policía saliera a pedir un aumento?
– Yo creería que no, hay una necesidad. Nadie puede ser ajeno a lo que está pasando con el proceso inflacionario y que no nos alcanza para nada lo que cobramos. Fue un efecto rebote de aquello, nos llegó a nosotros.
– ¿En algún momento pensó en no aceptar el cargo que le ofrecieron?
– Me llamó el ministro Cuevas y me dijo que ya estaba el instrumento legal para que yo asumiera como jefe de la Policía. Por una cuestión de estructura, primero hice saber que tenía superiores y por otro lado se me dijo que la decisión estaba tomada y “necesitamos que acepte”. Acepté.
– ¿Qué se le pasaba por la cabeza?
– Vamos a resumirlo diciendo que uno queda tildado. Pero bajo ningún espectro voy a hacer un paso al costado.
– ¿Qué cambios prevé?
– Soy conocedor de los perfiles de mucha gente y habrá quienes estarán a la altura de las circunstancias y habrá quienes no. Haré los cambios necesarios, que ya los estoy haciendo, para poner a cada uno en el lugar que le corresponda de acuerdo a sus capacidades, no por favoritismo. No voy a permitir que nadie venga a ocupar sillas por ocupar.
– ¿Cuáles son los que ya hizo?
– A los comisarios generales, que conforman la Plana Mayor, se les ha dado licencia. Hemos designado a jefes de las Direcciones en la Policía. El comisarios mayor Mario Riveras está en la Dirección de Personal, el comisario mayor Julio Flores en la Dirección de Inteligencia, la Dirección de Operaciones a cargo del comisario mayor Rubén Aguilera, en lo que hace a la Dirección de Inspección y Logística el comisario inspector Velardez, en lo que hace a la Dirección Judicial el comisario mayor Ortiz y en la Dirección de Institutos el comisario mayor Aldo Brizuela, que es alguien en quien yo he depositado mucha confianza para que haya el diálogo necesario con las autoridades de la Universidad Católica y podamos, con el aval del doctor Cuevas, reformar lo que podamos para bien de quienes se están formando allí.
– ¿Qué quiere modificar del régimen de estudio?
– Hoy están preparando mucho a nuestros policías en la faz judicial y nosotros somos, por el momento, una Policía de prevención. Tenemos que armar mucho más a nuestros efectivos en lo que hace a la aprehensión, en la contención de la persona que se detiene. Nosotros estamos en contacto con un violador y al ratito con un saqueador, al rato con un estafador, etc. Necesito que nos formen en todo eso.
– ¿Hay corrupción en la Policía?
– Si hay, me gustarían que la denuncien.
– Pero por su experiencia en la Policía, ¿conoce de focos de corrupción?
– Es un tema que es propio del ser humano y existe en todas las áreas. Debe existir alguno que otro, pero sería lindo que la sociedad tome un rol más protagónico en esto y no nos dejemos arrastrar en un hecho de corrupción sino que lo denunciemos. Así como dije que las redes hoy han derrocado hasta gobiernos, sirvan también para depurar estas cosas y no simplemente para mandar mensajitos, llevar, juntar gente, sino también para señalar con pruebas.
– ¿Cree que ayuda que el control sea externo, a través de la Subsecretaría de Control?
– Lo he visto con mucho agrado, es un trabajo que se hace integrado. Lo veo positivo, me he sentido integrado desde que está la Subsecretaría de Control. Vamos a mejorar muchos más porque entiendo que hay algunas leyes que son muy permisivas en algunos aspectos y que hoy nos llevan a que tengamos un porcentaje muy importante de policías que deberían estar trabajando y están gozando de una licencia médica.
– ¿Cuántos policías hay en esa situación?
– No me gustaría dar una cifra. Cuando estuve al frente de la Regional Capital, yo tenía casi un 10 por ciento con carpetas médicas por situaciones que son dudosas. En toda la fuerza, creo que estamos en un nivel similar.
– ¿Cómo está San Juan en seguridad?
– En líneas generales, le diría que estamos bien, no muy bien, que se sigue trabajando para descender. En la Regional Capital se disminuyó mucho el índice delictual gracias a este trabajo en equipo con las comunas, recuperamos nuestras plazas donde antes eran focos de malvivientes, a los que se les acababa la cajita o la botella e iban y pegaban un arrebato cerca. Hoy ese trabajo que se ha hecho en conjunto, ha permitido recuperar nuestras calles.
– ¿Qué otras medidas habría que tomar en la parte operativa?
– Necesitamos una oxigenación rápida en cuanto a personal, va a permitir que un policía capacitado como el que se forma en la Católica pueda llegar a la gente cuando camine en su cuadra, cuando camine en su barrio. El móvil comunal ha venido a oxigenar lo que hace a patrullajes generales. Yo quiero insertar en esa zona más vulnerable, más conflictiva, al policía caminando. Es el policía que conoce que ahí hay algo raro porque es su sector, es su zona.
– ¿Habla de más efectivos?
– Si. Las cámaras nos están ayudando muchísimo, pero sería muy inocente creer que vamos a tener en lo inmediato cámaras para poder captar todo el Gran San Juan. Donde hay cámaras, la gente está atenta, capta y manda al patrullero más cercano. Pero vamos a seguir haciendo agua donde hay que insertar al caminante.
– ¿Cuántos más?
– Hoy son cerca de 4 mil. Es difícil hablar de cifras, con 500 efectivos más en la fuerza se podrían hacer muchas cosas.
– ¿Hay más droga en San Juan?
– Si, más con una sociedad que está perdiendo sus valores.
– Monseñor Delgado dice que en el problema de la droga hay complicidad de sectores políticos, ¿cree que es así?
– Acá en San Juan, no. Entiendo que el comentario del obispo es a nivel país.
