Cuatro asaltantes madrugaron y dieron un golpe armado ayer a primera hora de la mañana contra cinco repartidores y el empleado de una panadería del Bº Centinela II, en Rivadavia. Los obligaron a tirarse al suelo y los patearon. La banda escapó llevándose cerca de 10.000 pesos y los celulares de sus víctimas.
Eran las 6 de la mañana, hora en que habitualmente se juntan varios repartidores en la Panadería Grimal para retirar el pan y pagar la cuenta del día anterior. Llamó la atención que en esos momentos entrara un desconocido y comprara unas semitas, cuando todos suelen llevar por muchos kilos. El hombre pagó y se fue rápido. "Para mí, ese tipo tenía algo que ver con el robo. Porque apenas salió, entraron cuatro sujetos armados. Cuando nos dimos vuelta, gritaron: Esto es un asalto, todos al piso", relató Antonio Romero, uno de los damnificados.
Así comenzaba el atraco en esa panificadora de calle Sargento Acosta, a metros de República del Líbano. "De entrada nomás, a mí me dieron una patada. Y cuando me tiraron al piso me volvieron a patear. A todos nos pegaron", contó Romero. Eran cinco los repartidores, más un empleado de la panadería, que fueron emboscados por la banda. Los desconocidos les sacaron los celulares y el dinero que llevaban. Romero tenía 800 pesos, otro repartidor 1.600 y el resto sumas mayores, explicaron. Calculaban que les sustrajeron cerca de 10.000 pesos. De paso, los delincuentes también se llevaron 10 bolsas de facturas, otros 150 pesos del negocio y el ejemplar de DIARIO DE CUYO que traía uno de los repartidores. A modo de despedida dijeron: "Aquí no se levanta nadie, que nosotros nos vamos" y salieron a la calle para escapar en dos motos.
