Buenos Aires, 13 de abril.- Chris Gilmour es un talentoso artista inglés, que actualmente reside en Udine, Italia. Él se ha especializado en la creación de esculturas hechas de cartón, utilizando tanto empaques de cartón simple y material de embalaje reciclado.

A través de su carrera y el desarrollo artístico, ha habido una progresión en la elección de los objetos retratados por Gilmour, que van desde pequeños objetos domésticos como una máquina de escribir, a los objetos que son más grandes y pertenecen a un contexto cultural más amplio como: el Fiat 500 y la Lambretta y el Aston Martin de James Bond.

La elección de los objetos de Gilmour, siempre se han basado en su llamado a la memoria y las emociones relacionadas con nuestra experiencia de estas cosas (todos los días). Puesto que esto es una obra visual y conceptual, Gilmour elige objetos por su resonancia visual, atractiva y cultural; pero también suele elegir los objetos que implican una acción o una interacción de algún tipo. La interacción del espectador con la obra parece funcionar como una especie de cortocircuito entre una acción implícita y la imposibilidad de su realización: uno inmediatamente quiere abrir la puerta del coche, o girar la rueda en la bicicleta.