Tras la reunión del Episcopado Argentino para analizar el proyecto oficial que modifica el Código Civil, monseñor Alfonso Delgado aseguró que la iniciativa atenta contra la familia y advirtió que hay presiones para aprobarla a libro cerrado. Sobre las propuestas que hay en la provincia y la Nación para habilitar el voto desde los 16 años, dijo que es un tema secundario y que no se están afrontando los problemas más importantes de los jóvenes. Además, cargó contra la presencia de agrupaciones políticas en los colegios.
– La Iglesia tiene objeciones hacia el proyecto de reforma del Código Civil. ¿Se va a reunir con los legisladores nacionales de San Juan para hablar del tema?
– Esto se ha comunicado a todos los legisladores del país y en la medida que haya interés, se puede dar un diálogo muy amplio.
– ¿Ve margen para introducir cambios en el proyecto?
– Esperemos que sí. La Iglesia recuerda aquella expresión de “dime cómo legislas y te diré que clase de sociedad quieres”. Esta reforma legislativa es una de las más importantes y ha sembrado esa misma preocupación en academias, universidades, colegios profesionales, las diversas iglesias porque es uno de los temas más importantes de la legislación social. En el fondo, todos quieren que se tome todo el tiempo necesario, que el debate sea lo más federal posible, que se escuche la opinión de todos los sectores sociales y que los legisladores sepan votar a consciencia.
– ¿Es optimista?
– A pesar de lo que anunció la Presidenta en su momento, existe la impresión entre varios legisladores que se va a votar a libro cerrado. He escuchado que hay presiones para que se apruebe así como está.
– Entonces, es pesimista…
– No, soy optimista porque creo en la dignidad de muchos legisladores de nuestro Congreso. Espero que cumplan con su deber ciudadano de ser verdaderos representantes del pueblo. Hay un montón de cosas negativas.
– ¿Por qué la Iglesia concluye como concepto global que con este proyecto se deforma el modelo de familia?
– Porque, por ejemplo, si se eliminan los deberes conyugales, el matrimonio queda vaciado de contenido. Si un compromiso matrimonial no lleva consigo la fidelidad, no lleva implícito el vivir en familia, la cohabitación habitual, estamos vaciando la caja, no hay nada.
– Una de las autoras del proyecto dice que la fidelidad es un deber moral y no jurídico…
– El Código Civil legisla muchas cuestiones morales, la injuria moral, por ejemplo. Es una expresión moral que tiene expresión jurídica porque hay derechos de los cónyuges y de los hijos.
– Ya que hablamos de reforma, sigue sonando la posibilidad de una reforma de la Constitución para habilitar la re-reelección presidencial, ¿estaría de acuerdo?
– Creo que debemos empezar a analizar con pensamiento propio, no ajeno. ¿Cuáles son los países que tienen ese tipo de reelección que termina siendo indefinida? Cuba, Venezuela, Siria, Angola. Entonces, me pregunto hacia dónde vamos. Y me hago la pregunta a la inversa: ¿Qué tipos de Gobierno tienen los países más desarrollados, más estables, con mejor calidad de vida? ¿Acotados o indefinidos? Pensemos hacia dónde queremos ir. Es lo que me estoy preguntando y lo quiero compartir con los ciudadanos.
– ¿Por qué no dejar que elijan los ciudadanos? Habilitar la re-re y que voten a quien quieran…
– Hay cosas que no son lo que parecen. Yo me fijo en qué países tienen este sistema y veo que son países que no quisiera que sean ejemplo para Argentina.
– ¿Le gusta el voto a partir de los 16 años?
– La Iglesia no se ha expedido sobre este tema. Pero pensemos, ayudemos a pensar. ¿Cuáles son las cosas más necesarias para los jóvenes de las escuelas secundarias? La cosa más importante, por encima del voto o no voto, es ayudarles a terminar la escuela secundaria. En Argentina, la mitad de los que están en esa edad, no terminan la escuela.
– ¿Por qué no hacer las dos cosas al mismo tiempo? Intentar que terminen la escuela y al mismo tiempo darles la posibilidad de votar…
– Empecemos por terminar la Secundaria, eso es lo importante. Y me pregunto, una persona menor a 18 años no es imputable de un delito, pero sí puede votar. Entonces, bajemos todo de los 18 a los 16 años.
– ¿Cree que se debe bajar la edad de inimputabilidad?
– Eso solo no resuelve nada. Pero quiero recalcar que lo importante es ayudar a los jóvenes que puedan completar los estudios secundarios en una sociedad que avanza hacia el conocimiento. Por eso, me preocupa cuando se plantean cosas absolutamente secundarias y no se afronta el problema real. ¿Queremos el bien de nuestros jóvenes o de otros grupos?
– ¿Ve intenciones de captar votos extra con este proyecto?
– No soy quien para juzgar intenciones. En Irán pueden votar desde los 15 años. Tampoco Irán es un ejemplo de democracia, de un país socialmente integrado. Muy pocos países lo tienen. Creo que en esos países está mucho más asegurada la educación, la instrucción para que los chicos terminen la Secundaria. Lo que digo es que con esto se elude lo que es más importante.
– Independientemente de si es o no secundario el tema, ¿cree que los chicos están preparados para votar a esa edad?
– Me gustaría preguntárselo a ellos. Me gustaría que opinen ellos. Algunos opinaron en medios de comunicación y es un tema cuestionado por ellos mismos.
– Hay polémica por las agrupaciones políticas que van a escuelas, ¿qué opina?
– Yo he visto este procedimiento en otros tiempos en Argentina, en otros países que no podemos decir que sean democracias. Cuba, por ejemplo, en Venezuela se está dando. En el fondo, esta intromisión política en los ámbitos educativos está haciendo decaer la calidad educativa.
– ¿Por qué?
– Porque a hay que concentrarse en ayudar a que los chicos maduren cosas que tienen que madurar a esa edad, tienen toda una vida por delante para madurar la dimensión política. Yo creo que hay que dejar a la escuela que enseñe y que los alumnos aprendan.
– ¿Cómo le cayó que un grupo de 4 diputados provinciales del PJ visite una escuela para explicar el voto a los 16?
– Creo que un legislador puede ir a una escuela a presentar algo que se refiere al bien común. No sé con qué mandato fueron, si en nombre de la Cámara, de un partido. Si el director les permitió, habrá visto que algo bueno podía ser. Lo que me sorprendió fue la reacción de los alumnos. Lo que le dije antes, opinaron que ese tema no es lo más importante.
– Hay opositores que piden que Boudou se vaya por el caso que lo involucra. ¿Tiene opinión formada sobre el tema?
– Sin comentarios.
