Ivana Robles (34) estudia el profesorado de enseñanza privada, pero ahora que le va tan bien en el negocio de las mini tortas o ‘cupcakes’ ya no está segura de que va a ejercer algún día: “La verdad que me está yendo muy bien. ¡Si hasta mi marido me dice que lo voy a tener que contratar!

La verdad es que si el negocio sigue creciendo lo mantendremos, y el sueño es tener un local’’, dice esta mamá de Matías, de 10 años, y de Agustina de 6, cuyas iniciales le dieron el nombre al emprendimiento Magus. En su casa siempre está en la cocina, rodeada de bizcochuelos, cremas, colorantes y confites. “Elaboro todo lo dulce para las fiestas infantiles o para eventos personalizados.

Para los cumpleaños de los chicos hago una torta personalizada y los cupcakes temáticos, con dibujos de los personajes de Frutillitas, de Kitty, lo que me pidan’’, cuenta Ivana que dice que la moda de las tortas tradicionales ya pasó. Dice que aprendió a cocinar tortas desde chica, viendo a su mamá María Elba y a su hermana mayor María Verónica, pero que luego se ‘especializó’ haciendo cursos por internet.

“Empecé haciendo tortas para los amigos y siempre me decían que no podía hacer esto ‘para callados’, seguí haciendo huevos para Pascuas y para el día de la Madre regalé desayunos y ahí me decidí a lanzarme como emprendedora.

Volví a San Juan en el 2010 (vivía en Chubut hacía 10 años) y aquí se convirtió en un negocio’’, contó. Según su percepción, en San Juan hay un “boom de emprendedores’’ y jura que ‘es impresionante’ el apoyo de los colegas en las ferias de emprendedores, aún de aquellos que se dedican al mismo rubro.

Lo más llamativo de su elaboración son los cupcakes, tortas en miniatura presentadas en pirotines especiales. Son una masa con base de manteca, con rellenos de dulce de leche, trocitos de chocolate, o solos. Van decorados con merengues y colorantes que reproducen dibujos de personajes o no.

“Van en cajas especiales para trasladarlos, que afortunadamente ahora se consiguen en San Juan, antes tenía que traerlas de Córdoba o de Buenos Aires’’. También anexó desayunos: compra las bandejas y las tazas a artesanos y luego las decora con un toque personal. “Me gusta sorprender al cliente tanto en la presentación como en los productos’’, aseguró.