La recuperación del concepto de vivienda rural es uno de los aspectos más destacables de la actual política habitacional, ya que intenta llegar con las soluciones de vivienda a los sitios más alejados de los centros urbanos, haciendo posible que la gente que toda su vida vivió en las zonas rurales no tenga que trasladarse a los centros urbanos para tener acceso a una casa.
Tras los terremotos de 1944 y 1977, los procesos de reconstrucción previeron una considerable cantidad de viviendas, en forma de barrios en zonas urbanas, donde resultaba más fácil la urbanización de terrenos y el acceso a los principales servicios con los que se debe dotar a una vivienda. Este procedimiento llevó a que numerosas familias de las zonas rurales tuvieran que trasladarse, con las dificultades propias que luego implicaba desplazarse a diario a los lugares de trabajo. De la misma forma se fueron alterando algunas costumbres propias de la gente de campo, como la cría de animales de corral o el cultivo de pequeñas huertas para el autoabastecimiento de frutas y hortalizas.
En los últimos años se ha experimentado un cambio de concepto, con la construcción de algunos barrios que se están entregando en áreas rurales de Valle Fértil, Sarmiento, Caucete, 25 de Mayo y tantos departamentos productores por excelencia. De las casi 1.000 casas y departamentos que el IPV entregó en los últimos meses, casi la mitad corresponden a viviendas rurales. El resto son soluciones habitacionales en el Gran San Juan y del plan de erradicación de villas.
Si bien aún queda mucho por hacer en esta materia, evidentemente se ha dado un paso adelante con estos complejos habitacionales. Así quedó de manifiesto hace unos días, durante la entrega en Caucete de un barrio de 60 casas en la zona comprendida por los distritos Pie de Palo, Pozo de los Algarrobos y Control Forestal, y unos meses antes en el distrito La Puntilla, cerca del departamento San Martín, donde los vecinos manifestaron su complacencia de que desde el Gobierno hayan dispuesto hacer estas casas, en esos lugares alejados.
Es de esperar que esta política habitacional se continúe profundizando, en función a la gran cantidad de familias rurales que viven en condiciones deplorables y que, conforme al aporte que hacen a la economía, merecen mejores condiciones de vida.
