El juez Arturo Velert Frau (Sala I de la Cámara Penal) condenó ayer a un sujeto de 31 años a 12 años de cárcel por violar en reiteradas ocasiones a la mayor de sus hijastras y abusar con manoseos y otras prácticas de su hermana menor. Las niñas tenían 15 y 12 años cuando el hecho fue denunciado por la madrina de la mayor, el 9 de octubre de 2008, dijeron fuentes judiciales.
La decisión del magistrado representó una total adhesión al planteo del fiscal Gustavo Manini que había pedido una condena de 16 años de cárcel para Juan Andrés Herrera, quien llegó al juicio con arresto domiciliario y así seguirá mientras el fallo no quede firme.
La libertad del condenado se produjo al comienzo de la investigación y la ordenó un juez por un cambio inducido de la versión de la menor de las hermanas. Entonces Herrera pasó al Hospital Mental de Zonda (tiene un leve retraso mental que no le impide comprender cuando sus actos son criminales), tres días al penal de Chimbas y de otra vez al neuropsiquiátrico, donde le dieron el alta y entonces pasó a tener arresto domiciliario, dijeron las fuentes.
El drama del ultraje sexual ocurrió en una familia con bastantes problemas, ya que la madre de las víctimas sufre alteraciones mentales y antes de convivir con Herrera tuvo 7 hijos de su esposo, que falleció. Con el sospechoso tuvo otros dos hijos, precisaron las fuentes.
Durante el juicio, Herrera negó los delitos que le imputaban y su defensor Fabián Martín pidió su absolución luego de cuestionar la acusación. Pero los informes psicológicos en las víctimas y otras pruebas, fueron claves para dar por acreditados los abusos, informaron las fuentes.
